Efe / Toledo
El secretario general saliente del PSOE de Castilla-La Mancha José María Barreda ha responsabilizado a la dirección federal del partido de buena parte de la culpa la derrota electoral del 22 de mayo y al PP de someterle a un "linchamiento" para tener una coartada que justifique sus "recortes".
"El partido no acabó de entender que la madre de todas las batallas era Castilla-La Mancha", ha dicho Barreda en la presentación de su informe de gestión ante los delegados del décimo Congreso regional del PSOE.
En ese discurso, se ha quejado de que la dirección del partido no supo calibrar la importancia de la cita electoral del 22 de mayo en Castilla-La Mancha y dejó "muy solos" a los socialistas castellanomanchegos.
Pese a ello, ha defendido la gestión realizada y ha valorado que, pese al "tsunami" que arrastró al PSOE en toda España, en Castilla-La Mancha se perdió con el 43 % de los votos y por un solo escaño.
Barreda ha pedido a sus compañeros que no caigan en la trampa del PP, que, para justificar sus "recortes y sus mentiras" le ha convertido en "objeto de mentiras y difamaciones" y ha asegurado que es momento de poner "pie en pared" para evitar ese tipo de "linchamiento".
Barreda ha hecho partícipes de esa sensación a antiguos alcaldes socialistas que, tras dejarse la piel y hacer una buena gestión, perdieron y ahora tienen que "soportar el comportamiento de la derecha que les insulta y les denigra".
En este contexto, ha afirmado que el PP busca una doble coartada en la crisis y en la herencia que él dejó para justificar esos recortes.
Barreda ha afirmado que es "duro" aguantar ese comportamiento que a su juicio está alejado de la práctica democrática normal y se aproxima "enfrentamiento fraticida".
Por otra parte, ha pedido para su sucesor, Emiliano García-Page, el mismo apoyo y la misma lealtad que él ha recibido en los últimos meses y ha lanzado un aviso: para el PSOE "resultará mucho más fácil ganar en 2015 que en 2019".
Barreda ha advertido de que, por primera vez, la dirección que salga del Congreso tendrá que dirigir un partido que está en la oposición en la Junta y en cuatro diputaciones, lo que obligará a diseñar "una nueva estrategia" y hacer "un discurso algo distinto y diferenciado".
A la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, le ha transmitido su convicción de que no se puede dirigir el Gobierno de Castilla-La Mancha "a tiempo parcial", pues incurre en contradicciones cuando hay intereses enfrentados, como es el caso del almacén nuclear centralizado (ATC) que se instalará en Cuenca.
Barreda ha dedicado buena parte de su intervención a destacar los logros conseguidos por los gobiernos socialistas en 28 de autonomía en la región tanto en políticas sociales como en cohesión territorial, avances que a su juicio el PP está poniendo en riesgo.


















