El realismo autobiográfico, ecléctico y pop de Jorge Pérez Parada viajará a finales de octubre a la Feria AFF London con la madrileña Proyecto Arte Galería. Para esta muestra en tierras londinenses, donde tiene gran tirón su pintura con un toque kitsch y esencias setenteras, el artista ciudarrealeño prepara cinco nuevos cuadros que se unirán a obras que se hallan en los fondos de la galería.
Sus obras suelen estar protagonizadas por una imagen central, a menudo muy conocida, pintada de la manera tradicional, con óleo o acrílico, y desde el realismo, que luego sitúa en un soporte textil industrial pegado a la tabla como si fuera un tapiz. En el encuentro de vivencias e iconos incorpora así mismo “obsesiones” y referencias icónicas como ocurre en su cuadro en el que aparece la escultura de Velázquez con Elvis al lado y en una esquina, sobre el pedestal de la talla, los Simpsons.
En otras ocasiones, Pérez Parada se autorretrata como un San Jorge que en lugar de usar espada emplea un tiento de pintor, convierte en princesa a su hija mayor, Candela, e incluye fragmentos de obras que admira como El Guernica, de Picasso, y El gran chapuzón, de Hockney.
Pero también se autorretrata como Napoleón, haciendo su esposa de Josefina e incluyendo en la composición un manual de enseñanza del francés y a Minnie Mouse, como guiño a sus hijas, cuyos libros y cuentos le sirven, al igual que viajar, de fuente de inspiración para unas obras alegres y vivas, con una clara influencia de la publicidad y en la que los colores brillantes suelen ser los puntos de partida, las “notas musicales” que le animan a continuar y completar el cuadro.
Apasionado del teatro y corresponsal de televisión durante cinco años en el Festival Internacional de Almagro, Pérez Parada concibe el uso en sus cuadros de telas de decoración y tapizados como si se tratara del telón de fondo del escenario del cuadro, donde acontece una nueva realidad, diferente, una función teatral y el espectador se metiera en una caja escénica. Un aire retro, como de papeles pintados de pared, proporcionan esas telas en las obras de Pérez Parada, quien reconoce ser asiduo a las tiendas de tela de la calle Imperial de Madrid y confiesa que en sus cuadros suele haber un mensaje alegre, distendido, optimista y brillante en el sentido de luminoso para, sin llegar a la frivolidad, animar a disfrutar de la vida.

















