Delhi, el gran crisol de culturas en Asia
 
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19/10/2009 - 17:31

Europa Press

La capital de India ofrece al viajero dos caras bien distintas. Una de ellas está marcada por la tradición, por la herencia de la arquitectura mogol, por la que fue capital de la India musulmana entre los siglos XVII y XIX. Nueva Delhi es su otra mitad; muy distinta, es la capital imperial que recuerda el tiempo de la dominación británica, marcada por sus amplias avenidas y sus edificios oficiales. Delhi, a orillas del río Yamuna, es la tercera ciudad del país, tras Bombay y Calcuta, en cuanto a número de habitantes, es el centro de gobierno y el principal punto de entrada a India.
Delhi conforma junto a Agra y Jaipur el corazón del norte de la India. La zona geográfica que abarcan estas tres ciudades se encuentra poblada por cerca de 50 millones de habitantes. Los vuelos internacionales llegan hasta Delhi, y desde allí es posible desplazarse hasta las otras ciudades importantes de la región, que además cuenta con una buena red de carreteras y ferrocarril.


Hay que remontarse muy atrás en el tiempo para hallar los orígenes de la ciudad; en la epopeya ‘Mahabharata’ ya aparecía la colonia de Indraprastha, hace alrededor de 3.000 años, en las proximidades de la Delhi actual. Pero han sido al menos ocho las ciudades que se fundaron en el área territorial donde se emplaza la ciudad.
El norte del país presidió el nacimiento del budismo y el hinduismo, dos de las religiones con mayor fuerza en el país, afianzando la tradición espiritual de esta región del planeta. India recibe su nombre del término ‘Hind’, que no era sino la forma como los comerciantes árabes conocían a las gentes que vivían al otro lado del río Indo.


Fue en el s.XVI cuando llegó el imperio de los mogoles, que dominaría la región durante cerca de tres siglos, y que transformó la estructura de la sociedad mezclando elementos del Islam y de la tradición hindú. Después, con la decadencia de los mogoles, llegaría el apogeo de la Compañía Británica de las Indias Orientales y el inicio de la dominación británica. No se conseguiría la independencia hasta el año 1947.
 La ciudad de Delhi es hoy en día producto de la emigración, que ha llegado desde todos los rincones del país, en busca de sueldos algo más elevados que los habituales en el país asiático. Los 12 millones y medio de habitantes de Delhi comenzaron a llegar después de la independencia y de la partición de India y Pakistán, procedentes en gran parte del Punjab occidental.


Hoy Delhi es una ciudad cosmopolita, que vive en medio de una preocupante contaminación, en la que conviven distintos credos y tradiciones, en donde se mezclan el ambiente clásico de sus barrios y pueblos, con los aires occidentales que trasladan los poderosos satélites de comunicación. Delhi es una gran puerta para comenzar a explorar India.


La visita
Bazares de la Vieja Delhi: Uno de los grandes atractivos de la capital del país asiático se halla escondido entre sus bazares, entre sus interminables puestos y sus objetos tradicionales. Calles estrechas en el corazón de la Vieja Delhi; en ellas confluyen los objetos típicos de todas las regiones de India. En Dariba Kalan se hallan los joyeros, con la plata de Rajasthan, la filigrana de Orissa, las perlas de Hyderabad, y el oro y los adornos mogoles de Kerala y Tamil Nadu.


En Khari Baoli nos sumergiremos en el más grande de los mercados de especias de Asia; y en Chawri Bazaar encontraremos una inimaginable muestra de papel. Las alfombras de lana de Cachemira, o la seda de Varanasi, Mysore o Kanchipuram; el alabastro y el mármol de Agra; o las tallas de madera de ébano, sándalo y palo de rosa son algunos de los tesoros que encontraremos por las calles de Kinari Bazaar o Katra Neel.

 
La mirada a la Naturaleza, el lago de Sultanpur: A menos de cincuenta kilómetros de Delhi el viajero encontrará un importante espacio natural en el santuario para las aves que es el lago de Sultanpur. Esta zona pantanosa cambia de aspecto con el monzón, con una estación seca y otra húmeda. Se trata de un paraíso para las aves migratorias; entre las principales especies que se pueden encontrar aquí aparece la grulla antígona, el ave voladora más alta del mundo, y la grulla damisela; la garza y la garceta; el martín pescador y el pelícano; o la cigüeña india. En las praderas de los alrededores, viven afables manadas de ciervos.

La Vieja Delhi
Los orígenes de la Vieja Delhi se hallan en la ciudad amurallada de Shahjahanabad, que hizo construir el propio Shah Jahan en el s.XVII para instalar allí la nueva capital del imperio mogol, sustituyendo a Agra. En sus calles emergió una sociedad conformada por mercaderes, artistas y cortesanos. Pero un siglo más tarde llegó el saqueo de Nadir Shah; y después, el Motín de 1857, cuando los británicos entraron en el Fuerte Rojo, y se vivieron los encarnizados combates de la Puerta de Kashmir.


 Lal Qila (Fuerte Rojo): Este imponente fuerte de arenisca, albergó a la cúpula del poder mogol durante el apogeo del imperio. Sus rojos muros se extienden a lo largo de dos kilómetros. El último de los grandes emperadores mogoles que reinó desde este lugar fue Aurangzeb. Sus jardines, sus estancias, son todo un remanso de paz en mitad del bullicio de la capital india.


Cada 15 de agosto, conmemorando el Día de la Independencia, el primer ministro de India se asoma a Lahore Gate, la principal entrada al Fuerte; es un lugar cargado de simbolismo para la causa india. Después de traspasarla se llega hasta el Chatta Chowk, bazar que conduce al Naubat Khana, Casa del Tambor, en la que los músicos tocaban para deleite del emperador. En el piso de arriba se halla el Indian War Memorial Museum, museo indio de la guerra. En el pabellón de Diwan-I-Khas, construido en mármol blanco, se admiraba antaño el Trono del Pavo Real, de oro macizo y piedras preciosas, en el que Shah Jahan se sentaba para lucir su poder.


Jami Masjid: Más de 25.000 fieles pueden orar en el patio de esta mezquita, la mayor del país, y otra obra del reinado de Shah Jahan, que fuera finalizada en 1658. Construida sobre un alto, sus alminares se elevan cuarenta metros sobre el suelo, a ambos lados de sus tres cúpulas de mármol blanco. Se puede subir a uno de sus esbeltos minaretes, y desde arriba admirar la formidable vista que se abre en todas las direcciones.


Chadni Chowk: Es la principal arteria de la Vieja Delhi, siempre repleta de gente y actividad. Fue en su día una zona dedicada a los desfiles, por las que se arrastraba la pompa del emperador, a lomos de su elefante. Su construcción fue ordenada por Jahanara Begum, hija preferida de Shah Jahan. Hoy en día se trata del corazón comercial de la Vieja Delhi. En esta calle se encuentra la Sunehri Masjid, mezquita desde cuya terraza contempló en 1739 el persa Nadir Shah la invasión y la masacre con la que sus hombres castigaron a la población de la ciudad.


Raj Ghat: Uno de los lugares más significativos de la ciudad; aquí, a orillas del Yamuna, fue incinerado Mahatma Gandhi, después de que fuera asesinado en 1948. Hoy existe un bonito parque en el que se ubica el Museo Gandhi Memorial, que recuerda al carismático abanderado de la no violencia y la causa india.

Nueva Delhi
La Nueva Delhi es herencia de la dominación británica. Fue construida entre 1911 y 1931 y pasó más tarde a convertirse en el centro de la burocracia y en la sede de los organismos oficiales de India. Aquí se halla la Viceroy’s House, residencia oficial del presidente; y en la amplia avenida de Rajpath se celebra cada 26 de enero el desfile del Día de la República.


National Museum: La construcción de su actual sede fue terminada en 1960; cuenta con más de 150.000 piezas de arte indio que abarcan un período histórico de 5.000 años. Todo un recorrido a lo largo y ancho de la historia y el arte de estas tierras, con valiosas colecciones como la procedente del valle del Indo y la que muestra los tesoros encontrados en Asia Central, vestigios de la Ruta de la Seda, que exploró el arqueólogo británico sir Aurel Stein.
Connaught Place: Centro comercial, financiero y turístico de Nueva Delhi, situado en su extremo norte. Fue construida en la década de 1930, con una serie de círculos concéntricos en torno a un parque central. Se trata de un uniforme conjunto de edificios que ocupan bancos, oficinas, restaurantes...


Rashtrapati Bhavan: Residencia oficial del presidente de India, conocida como Viceroy’s House en la epoca colonial, cuando estaba habitada por el virrey. Se halla sobre la cima de Raisina Hill, junto a una amplia plaza en la que se celebran importantes ceremonias. Este palacio fue terminado en 1929; había sido proyectado por Edwin Landseer Lutyens, arquitecto y presidente de la Royal Academy británica, y responsable junto a Herbert Baker del diseño de la ciudad colonial. Su trabajo mezcla características británicas, formas arquitectónicas clásicas y motivos decorativos indios. El palacio cuenta con un jardín mogol de 130 hectáreas. Rashtrapati Bhavan se encuentra en el Rajpath, al otro extremo de la Puerta de la India, gran arco de triunfo de piedra de 42 metros de altura.

Nizamuddin
Complejo y santuario de Nizamuddin: Centro de peregrinación y necrópolis histórica de Delhi, donde se hallan enterradas algunas de las grandes figuras de su historia, como Jahanara Begum, hija de Shah Jahan. Este enclave medieval lleva el nombre del sufí Sheikh Hazrat Nizamuddin, que murió en 1325 a la edad de 92 años, y que era uno de los maestros de la hermandad de los ‘chishtiyas’, tendencia musulmana reconocida por su austeridad y su desprecio por lo material. El santuario del místico es uno de los más interesantes de la zona.


Mausoleo de Humayun: Ejemplo del estilo arquitectónico mogol, fue construido a mediados del s.XVI por el arquitecto persa Mirak Mirza, siguiendo las indicaciones de Haji Begum, primera esposa del segundo emperador mogol, Humayun. Tanto ella como el se hallan enterrados aquí, en este templo que anuncia las características del posterior y fascinante Taj Mahal de Agra. Se trata de un edificio bajo y cuadrado, que corona una gran cúpula de mármol blanco.


Crafts Museum: Primer Museo de Artesanía de India, que tiene su origen en 1956, cuando se decidió impulsar la labor de los artesanos indios y se creó un recinto en el que se expusiera una gran muestra del trabajo de alfareros o tejedores. Se trata de un interesante recorrido a través de las tradiciones indias, una muestra de la vida cotidiana de sus gentes.
Purana Qila: Antiguo fuerte de la ciudad, que fue terminado durante el gobierno del afgano Sher Shah, que se mantuvo en el poder entre 1538 y 1545 después de derrotar al mogol Humayun. Parece ser que en el lugar donde se levanta el viejo fuerte creció en su día la primera de las ciudades que precedieron a Delhi, Indraprastha.

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