13 May 2012
Es imposible sustraerse a la corriente de simpatía que suscita el 15-M, porque es imposible permanecer indiferentes a la estulta conducta pública de dirigentes de todo pelaje y condición, cuyo blindaje en la oscuridad y el secreto, ha reventado por las costuras hasta aparecer hoy como los viejos aristócratas señalados por el pueblo.



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