El invierno 2010, que pasará a la historia como uno de los más lluviosos, fríos, largos y desapacibles se resiste a marcharse. Y eso que ya le toca, aunque a las borrascas que se han cebado con la provincia parezca importarles un bledo.
El arranque de marzo del que se ha consumido una semana resulta desalentador para quienes esperaban algo de respiro en el mes en el que ya empieza la primavera y urge salir a contemplar el espectáculo del agua a pleno sol.
Pero no hay manera. Los primeros ocho días de marzo han traido vientos, lluvias y además nieve y más frío. Hasta casi tres litros de lluvia en forma de nieve se recogieron ayer en la capital de la provincia, entre las ocho y media y las once. No hubo complicaciones porque previamente había llovido y lo siguió haciendo después de la nevada, hasta registrarse seis litros y medio de lluvia que sumados a lo que han caído desde el primero de marzo hace un total de 36,8 litros por metro cuadrado, rozando la media del mes de 41 litros, que convierten en acertadas las predicciones del Instituto Meteorológico regional, Metecoam, que apuestan por un marzo, como no, “más lluvioso de lo normal” cuando el último febrero en Ciudad Real ha sido el más lluvioso desde 1969 y enero y diciembre lo mismo.
















