Manuel Sánchez León se define a sí mismo como un aventurero de esos que un día lo dejan todo y se van a Australia. En su caso no fue España por el país de las antípodas sino Puertollano, donde tenía una tienda de ropa, por Hinojosas de Calatrava un pequeño pueblo del Valle de Alcudia en el que decidió con el apoyo de su familia abrir un negocio rural, una casita de tres espigas que da servicio de hotel, la Casa del Valle en la que el mismo, su mujer y su hija se instalaron hace unos años a modo de ‘neorurales’.
Entre 2004 y 2005, en pleno boom del IV Centenario del Quijote y cuando se hablaba de declarar el parque natural del Valle de Alcudia, empezó con el negocio que abrió en 2006 durante la última hornada de casas rurales en la provincia. Pero llegó justo cuando se acababan las subvenciones del Proder y del Leader y no pudo acogerse a otra iniciativa de la Consejería de Industria porque no reunía los requisitos de contratar a cinco personas.
En estos cuatro años se ha dado cuenta de que lo del turismo rural no es tan bonito como lo pintan: “Es básicamente un negocio de fines de semana y puentes, y si esto falla, se acabó. Plantear sostener un negocio de estas características con tan pocos días al año es difícil”.
Sus palabra suenan desalentadoras, según dice no puede hablar de otra forma. “Todo está muy parado. En 2008 se notó algo pero el año pasado fue nefasto, de meterle dinero al negocio. La gente viene pero menos días o se traen la comida, miran más por lo que gastan”, y para colmo las lluvias, “los temporales nos están haciendo mucho daño porque no viene nadie, no es que llueva, es que diluvia”, asegura, mientras pone el acento en las reservas que ha ido anulando en enero y febrero.
No pasa nada
Además cree que la comarca, con “el enorme potencial que tiene” está totalmente olvidada por las administraciones, “se lo dije al presidente regional, José María Barreda, cuando vino con la ministra de Defensa hace poco al puente militar de San Lorenzo de Calatrava”. “Aquí no pasa nada. Hemos creado una asociación Aseturva [Asociación de Turismo Rural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona], en la que estamos afiliados once de los veinte hosteleros que somos, pero el problema es que estamos muy distantes unos de otros”.
Enamorado y enganchado al Valle de Alcudia en el que se ha movido toda la vida Sánchez León se queja también de lo parada que está la declaración de parque natural, en periodo de alegaciones, “se está retrasando mucho y además mucha gente la ve con recelo, nadie aquí les ha explicado lo que es un parque natural. Les han metido miedo, les han dicho que eso es malo. Creo que debería haber habido más información”, “muchos vecinos del valle -aquí hay grandes fincas- creen que les van a prohibir la caza, que estará más regulada, es como si sólo se les hubiese informado de lo malo”. Sánchez León cree en la declaración, y compara lo que ocurre con Daimiel y las Tablas, “siempre en boca de todos, aunque sea para mal”, “ser parque natural sería darnos un valor que ahora no tenemos para todos nuestros productos”, dice.
Sin agobios
Desde la Casa del Valle Manuel se hincha cuando habla de la comarca, “un sitio amplio, por descubrir que tiene una zona muy amplia en la que moverse”. De los encantos del valle destaca tanto la zona de arqueología industrial, como las minas explotadas por los romanos, monumentos naturales, gargantas, cascadas, pinturas rupestres, pantanos donde se puede practicar deportes náuticos, “por su puesto la caza, también un sitio ideal para rutas en bicicleta y sobre todo es un sitio donde vaya donde vayas no hay agobios, como sucede muchas veces cuando vas al norte de España. Lo recomiendo”.
La Casa del Valle
La Casa del Valle, de tres espigas, ofrece servicios de hotel rural y posee restaurante y piscina climatizada. La casa pone a disposición de los clientes ocho habitaciones con capacidad para cuatro personas la familia tipo, matrimonio y un par de hijos que junto a las parejas es el público que más la frecuenta. El restaurante funciona de manera independiente y los dueños proponen rutas’GPS’ (que elaboran ellos mismos) a sus clientes.
















