Recordando a Antonio Chenel
Antoñete recibió a LANZA en su casa en 2006

La relación de reportajes taurinos publicados en las páginas taurinas de LANZA es ciertamente extensa, ya que a lo largo de sus casi 70 años de existencia se ha dado a la tauromaquia el nivel de importancia que ésta requería.
De entre los bastantes reportajes que el arriba firmante ha publicado en las páginas de este diario, los publicados los días 14 y 21 de junio de 2006 fueron y son especiales. Lo fueron en el momento de su realización y publicación, y vuelven a serlo en estos días con motivo del fallecimiento de quien fuera su protagonista: Antonio Chenel “Antoñete”.
Fueron dos tardes las que compartimos con el torero del mechón blanco en su casa de Navalagamella. El primero de ellos se desarrolló en compañía de Antonio Espadas, actual presidente del Ateneo Taurino Manchego. Aquel día Chenel nos enseñó su ganadería, y nos habló de toros. ¡Cómo no! El segundo le llevamos en persona los dos periódicos en los que aparecían sus reportajes, y “simplemente” hablamos de toros, en esta ocasión en compañía de su encantadora esposa, Karina, y de su hijo Marco Antonio. Y algo de lo mucho que allí pudimos escuchar de boca de un verdadero sabio del toreo como fue Antoñete quedó reflejado en los dos especiales publicados en LANZA en las fechas antes citadas. Y como, desgraciadamente, viene al caso, hemos decidido reproducir algunos de aquellos fragmentos, en recuerdo de un torero cuya figura queda perfectamente glosada en el texto firmado por Eduardo Coca que acompaña estas líneas.
Con respecto al toro
“Antes el toro era más pequeño (nos señala la cabeza del célebre Atrevido, el famoso toro blanco que, en verdad, no habría pasado en la actualidad ni como novillo en Madrid), pero se movía mucho más. Si te descuidabas lo más mínimo, te echaban por los aires. La prueba la tienes en que en San Isidro caíamos muchos toreros, y ahora no caen tantos ni mucho menos… Ahora los toros te dejan colocarte, cruzarte, pensar. Antes no había historias. A aquel toro, o se le hacían muy bien las cosas, o te pasaba por encima… El toro de ahora es más noble, y el de antes tenía más genio y más movilidad y tiraban a dar.”
Con respecto a los tiempos
“Antes había más y mejores aficionados. Antes eran los toros por encima del fútbol. Antes había partidarios de los toreros y se discutía de toros lo mismo que hoy se discute de fútbol; y la gente lo vivía mucho más. Empeñaban los colchones para ir a los toros, se jugaba al toro en la calle y cosas así… ”
Ciudad Real y sus toreros
“De novillero sí toreé (por Ciudad Real), pero luego de matador no. Seguro que estaría alguna vez anunciado, pero no iría por alguna fractura de huesos. Hace dos o tres años estuve retransmitiendo con Manolo Molés una corrida, y la verdad es que lo pasé muy bien allí…Yo, de lo mejor que he visto de toreros de Ciudad Real ha sido a Sánchez Puerto. No quisiera entrar en comparaciones, pero a pocos visto he visto torear yo tan bien con la mano izquierda como a Sánchez Puerto. Y también tuvo un momento bastante bueno Víctor Puerto en sus comienzos.”
Lo dicho. Fue un honor y un privilegio. Fuimos conscientes de ello en aquellas fechas, y nos damos más cuenta aún en estos días. Y lo quisimos y lo queremos compartir con nuestros lectores.



















