Reportaje de campo en la ganadería de Los Eulogios
Triunfadora en Alcázar en 2010 y 2011

La provincia de Ciudad Real, y más concretamente el pueblo de Alcázar de San Juan, ha entablado una muy especial relación con una ganadería: la de Los Eulogios. De momento se trata casi de un flirteo, pero de muy buenos resultados artísticos. Y ojalá continúe.
Ya en el 2010 el Colegio de Veterinarios de Ciudad Real premió la corrida de Los Eulogios lidiada en el coso alcazareño como la Mejor de la Temporada ciudarrealeña aquel año. Y en el 2011 el diestro local Aníbal Ruiz conseguía indultar un magnífico toro de esta vacada madrileña, por lo que el pasado 17 de diciembre Manuel Sanz de la Morena acudió de nuevo a recoger un premio, esta vez a Alcázar, por la corrida lidiada en este coso, a la que se le cortaron un total de once orejas y un rabo simbólico.
Y en Lanza, aunque ya sabíamos de esta ganadería, nos propusimos conocer y dar a conocer un poco más en profundidad su historia. Por lo que nos trasladamos hasta Colmenar Viejo, tierra de gran tradición en la cría del toro de lidia; a los mismos prados por los que transitó el famoso toro Diano de Vicente Martínez en los primeros años del pasado siglo.
La vacada de Los Eulogios, como tal, se forma en 1978 con reses de procedencia Guardiola Soto. Pocos años más tarde se añade una punta de ganado oriundo de Santa Coloma. Sin embargo, en vista de las dificultades con las que lograban lidiar animales de estos orígenes, los hermanos Sanz de la Morena decidieron cambiar a Domecq, con varias compras a El Torreón –entonces en manos de Felipe Lafita-, Victoriano del Río, Luis Algarra o Javier Camuñas.
A principios de los 2000, por distintas disputas internas, la ganadería queda bajo administración judicial, hasta que finalmente es Manuel Sanz de la Morena quien se hace con las riendas de la ganadería familiar.
Pecado mortal
La finca donde pastan los toros y vacas de esta explotación ganadera, muy cerca de Colmenar Viejo, tiene el curioso nombre de El Pecado Mortal, y alberga celebraciones taurinas de todo tipo con el fin de suplir económicamente las pérdidas que genera el venta de toros para festejos taurinos, bien por el bajo precio que se pagan por las reses, o porque el empresario en cuestión no paga lo acordado, en ocasiones ni siquiera parcialmente. Lo cual, añadido al sacrificio personal y familiar, nos lleva a afirmar sin temor a la equivocación que la ganadería de lidia se mantiene, en el 90% de los casos, no por rentabilidad económica, sino por pura afición y pasión hacia el toro de lidia.
En la actualidad la ganadería de Los Eulogios cuenta con alrededor de 150 vacas de vientre y nada menos que 11 sementales. Preguntado Manuel de la Morena el porqué de tan alto número de raceadores para una cantidad no demasiado elevada de vientres, éste contesta que en su opinión el semental es la parte fundamental de la ganadería, y es más que conveniente tener muchos sementales para poder contrarrestar y nivelar caracteres a la hora de hacer los lotes de vacas y obtener crías con unas características de comportamiento óptimas.
Aníbal Ruiz e indultos
Con respecto al número de sementales, hasta el pasado viernes su número era de diez. Sin embargo al día siguiente aumentó en un ejemplar tras observar el magnífico juego desarrollado por el cinqueño número 95, de nombre Notario, que lidió el pasado sábado Aníbal Ruiz en la finca colmenareña, a la que se desplazó para dar cuenta del toro que le regaló Manuel Sanz de la Morena, toro que finalmente no fue estoqueado, sino que fue selecionado para ser probado como semental. Según palabras del propio torero, el toro le permitió acercarse al toreo que pretende desarrollar el matador alcazareño.
Es intención del ganadero madrileño el bajar el número de vacas de vientre hasta que la situación económica permita subir de nuevo el número de las parideras. Hasta entonces, de El Pecado Mortal saldrán alrededor de cuatro corridas de toros hacia cosos de segunda y tercera categoría. Una de las que se lidien en 2012 podría tener por destino una boyante plaza de segunda categoría norteña. Ese pudiera ser un punto de inflexión para que las figuras se decidan a pedirla en las ferias, y casi la única tabla de salvación para ganaderos que se aferran a su afición para salvar su pasión.



















