15.000 romeros arropan a la Virgen de Alarcos
J. Yébenes
Ciudad Real
Devoción, participación, intendencia y diversión volvieron a estar presentes en la cita romera con la Virgen de Alarcos.
Como cada Domingo de Pentecostés miles de personas de la comarca (principalmente de la capital y sus pedanías) acompañaron a la imagen en el recorrido de ocho kilómetros que separa la Parroquia de San Pedro de la capital y la ermita mariana en el cerro del mismo nombre.
La jornada comenzó temprano, a las nueve, con la misa en San Pedro a la que asistieron cientos de fieles para después, entorno a las 10, iniciar el camino a pie con Santa María de Alarcos. Hasta la salida de la ciudad fue portada por los romeros, mientras que posteriormentefue transportada por un engalanado carro tirado por una reata de mulas de una asociación de carreros de Tomelloso.
Durante unas tres horas, los romeros surcaron el camino en diferentes grupos y con varias paradas para refrescar el cuerpo con agua, fruta y sombreros ofrecidos por la Hermandad de la Virgen de Alarcos.
Desde el cerro se contemplaba un reguero de personas que se acercaban satisfechamente tras un rato de convivencia y de hermandad, la mayoría a pie y otros a caballo.
En total, participaron más de 15.000 personas de Ciudad Real, Valverde, Las Casas y Alcolea, entre otros pueblos del entorno, informó la concejala de Festejos, Frasi López, quien destacó la normalidad con que se desarrollaron todos los actos.
La llegada
Pero el momento más emocionante llegó al filo de las 13 horas cuando los mozos de Valverde suben a la imagen corriendo desde la base del cerro con un ímpetu que remueve los sentimientos.
Al inicio del repecho, la Virgen de Alarcos pasa a ser portada por decenas de manos y brazos que transmiten su briosa fuerza física al fervor más íntimo de los miles de romeros. Los aplausos sonoros son la respuesta más efusiva a esta entrega, que tiene una parada para girar a la virgen hacia los campos al sur que acogen Valverde.
Esta tradición se une al último esfuerzo, en el que los niños y jóvenes encabezan una carrera desenfrenada hacia el atrio de la ermita. Es el momento de los lloros sentidos, la emoción a flor de piel y los vivas repetidos a la virgen romera.
La música se une en este instante al último recorrido hacia “la casa” de la imagen, no sin antes dar la vuelta al templo para “enseñarla” otra vez a los pueblos y obtener su protección.
La entrada a la ermita la hizo de espaldas y una vez dentro los vivas se suceden otra vez con la imagen izada sobre los brazos estirados de los romeros. El traslado termina con la ofrenda floral y los bailes folklóricos al pie del altar.
Sin incidentes
La concejala de Festejos, Frasi López, destacó la normalidad con que se había desarrollado la primera jornada de la Romería de Alarcos. El programa reliogos y festivo, organizado por la Hermandad de la Virgen y el propio Ayuntamiento, registró mucha participación tanto por la mañana como por la tarde y la noche, sobre todo de peñas, asociaciones y hermandades de capital.
López informó de que tanto la Policía Local no intervino en ninún suceso relacionado con la cita romera, mientras que los efectivos de Protección Civil (que montaron una tienda con media docena de efectivos por turnos) apenas si registraon leves accidentes como una joven que se golpeó y un niño pequeño que se cortó. Un portavoz de este cuerpo señaló que hasta el mediodía no habían recibido peticiones de asistencia por parte de los romeros. Tampoco hubo desmayos por el calor, pues la jornada registró unas temperaturas óptimas.
Precisamente, en este ambiente se desarrollaron los actos lúdicos y otros de corte folklórico como los bailes de la Asociación de Coros y danzas María José Melero y de la Asociación Coros y Danzas Nuestra Señora del Prado,qeu interpetaron jotas, seguidillas y fandangos típicos de localidades de la provincia.
López destacó la actuación de una asociación de danza oriental Alarcos y otros juegos, además de la chocolatada de madrugada. Además, este año, también se han instalado diferentes casetas con ofertas artesanía y gastronomía como aliciente para los visitantes que haya pasado toda la noche en el cerro.