Campo de Calatrava

Volcán, museo, y referente turístico

24/06/2012 - 20:06
En el volcán de Cerro Gordo, entre Granátula y Valenzuela, se pueden apreciar las huellas de las diferentes erupciones volcánicas que hubo durante miles de años en el Campo de Calatrava / Elena Rosa

Belén Rodríguez
Granátula de Calatrava

El futuro del volcán Cerro Gordo, enciclopedia geológica de los más de trescientos volcanes que hubo activos en el Campo de Calatrava, juega un partido si no decisivo si determinante los próximos meses en Toledo, sede del Gobierno regional, que decidirá si lo declara proyecto de interés regional, paso previo a optar a los fondos europeos que permitirían su despegue como Centro de Interpretación de los Volcanes, un proyecto de la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava con apoyo del grupo Geovol de la Universidad regional.


No son buenos tiempos y se necesitan entre 500 y 800.000 euros de inversión. Todo lo demás está hecho: la ladera que se quiere musealizar está cedida por la cementera Lafarge, que explota como cantera el resto, y la asociación comarcal que agrupa a los quince pueblos calatravos ya ha diseñado el plan de actuación  que propone una visita por el interior de un volcán,  entre Granátula y Valenzuela, en el que a simple vista se aprecian grabadas en la piedra los restos de las centenares de erupciones de todo tipo de hace milenios.


Todo eso se interpretará con itinerarios que incluyen paneles  en los que se explicará la extraordinaria historia de este volcán y de todos los de la zona, la interacción con el hombre y la vida bajo su amenaza e incluso el uso actual de sus restos (Lafarge mantendrá abierta la cantera, una curiosidad más de la visita).


 El plan de museo contempla hasta un anfiteatro para espectáculos al aire libre, además de zona de aparcamiento y acceso al volcán para hacer más fácil la visita. Sería un espacio único en España, incluidos los museos que pueda haber en Canarias, única región volcánica activa en del país.
 “Se ha trabajado mucho en este proyecto; lo consideramos muy importante”, explica a pie de volcán Miguel Ángel Valverde, presidente de una asociación para el desarrollo de la comarca que presume de ser una piña, “aquí las decisiones de calado siempre se han tomado por unanimidad. Y no sólo hay políticos, sino empresarios, asociaciones y otros colectivos”.


Este museo al aire libre que sería el Centro de Interpretación de los Volcanes es uno de los proyectos del Parque Cultural Calatrava lanzado en 2004 por este grupo que gestiona un programa Leader de desarrollo europeo. Y el hecho de que hayan pasado ocho años desde que se concibió la idea es también marca de la casa. “Ya entonces apostamos por un proceso de planificación lento. Teníamos claro en el seno de la comarca que las cosas se harán a medida que se pueda. Y en eso estamos, con creatividad y madurando los planes. Con esta manera de trabajar hemos dado pasos sólidos y seguros y hemos conseguido otros objetivos que han generado actividad económica”.


Pero no hay más escuchar al arqueólogo José Lorenzo Sánchez Meseguer, director del Centro de Estudios Calatravos, para comprender que este es el gran proyecto. ¿Este museo es comparable al parque arqueológico de Alarcos?, “la idea es mayor. Esto comprende una comarca en la que se integran quince pueblos y la idea es que afecte de manera directa o indirecta a esos quince municipios. Los más cercanos a él para hospedaje, alimentación, etc; el resto vinculando la riqueza arqueológica y otros actractivos en un radio de 35 kilómetros, incluyendo una treintena de pueblos”, “es más ambicioso que Alarcos”, agrega.


Y aunque corran malos tiempos Valverde que hace algo más de un mes acudió a presentar el proyecto en Toledo e intentar implicar a la Junta de Comunidades, habla de “buena sintonía” e insiste en que “puede haber financiación. A los fondos europeos tendremos que sumar los esfuerzos de otras colaboraciones financieras, que se nos concediese un PIR (Proyecto Interés Regional) nos allanaría el camino de esta última fase”. 

 
Pero mientras la asociación avanza en el diseño interpretativo un corto paseo por Cerro Gordo, ahora con restos de la actividad de la cantera que se van a retirar, invita a dejar volar la imaginación. ¿Cómo fue aquel volcán?, ¿sus erupciones mataron a muchas personas o no vivía ningún ser humano en kilómetros a la redonda?, ¿dónde estaba el cráter? El profesor Sánchez Meseguer aclara esto último: “sí, por aquí hubo asentamientos humanos de la Edad del Cobre [anterior al Bronce del que serían los yacimientos de La Encantada o la Motilla del Azuer] y desde luego quienes anduvieran por aquí debieron notar algo más que humo”. Eso pasó hace unos siete mil años según calcula el grupo Geovol de la universidad.