Laura Espinar

Si pero no ¿o no?

29/03/2012 - 14:20 Escrito por Laura Espinar

Tres jubilados discuten ante la entrada del Hogar que Unicaja tiene en la calle Alarcos de la capital. La discusión se centra en buscar la identidad de la persona cuyo nombre aparece como titular de la esquela que está pegada en la cristalera de la puerta. Despejada la incógnita, o no, cada cual sigue su camino.

 

Pasadas las primeras horas de la mañana de huelga general, esas en las que el comercio, los bancos, las franquicias, las inmobiliarias y las tiendas de los chinos no saben si levantar el cierre o no y una vez desaparecido el piquete informativo, en el centro comercial, financiero y administrativo de la capital de la provincia sólo quedan paseantes y curiosos por si pasa algo. La realidad es que sobre las 10.30 horas de la mañana gran parte del pequeño comercio está abierto y las oficinas bancarias trabajan a un ritmo quizás menor

 

Mariprado, la vendedora de cupones de la ONCE, regenta un quiosco frente al Mercadona de la calle del Olivo junto al edificio de los sindicatos y dice que desde que ella ha abierto no pasa nada raro; todo es normal, pero de inmediato me señala los establecimientos que están cerrados a su alrededor. Cien metros más allá, en el Hogar de la calle Alarcos, los jubilados juegan a las cartas ajenos, quizás, a una convocatoria de paro general.

 

En Alarcos, Plaza del Pilar, General Aguilera, Plaza de Cervantes, Cuchillería, Paloma… casi todos los establecimientos están abiertos pero el tono del bullicio es menor al de otras mañanas y eso que las tiendas de franquicias esperan como cualquier día al cliente. Hoy el ambiente callejero tiene menos sonidos, es más fresquito y se ven más parejas de policía de lo habitual que charlan como si tal en esquinas y plazas. La ronda trata de mantenerse como arteria vital de la ciudad pero hay menos circulación y menos peatones, las caras no son las mismas y los itinerarios tampoco los habituales. Digamos que Juan sigue preparando género en su establecimiento mientras la ferretería está cerrada y el peluquero sale a dar una vuelta para ver qué pasa.

 

En los polígonos industriales de Manzanares y Puertollano los trabajadores seguirían ampliamente la huelga, según los sindicatos, mientras que en Ciudad Real pudiera decirse que pareciera que ‘quiere, pero no’  acoger un paro general.

‘¡Uy!, yo mañana no salgo’, decía mi vecina ayer. Pues eso.