Calerito, nuevo niño prodigio torero
Antes de que El Juli debutara con picadores, ya existía en el ambiente taurino el rumor de que había en Madrid un jovenzuelo que apenas despegaba dos palmos del suelo que le hacía cosas increíbles a los novillos. El runrún fue tomando cuerpo y, con los años, terminó materializándose en una realidad incuestionable. Algo parecido ocurre desde hace unos meses con Juan Pedro García “Calerito”, un niño sevillano de doce años que viene llamando vivamente la atención desde hace un par de temporadas, si bien es de un año a esta parte, aproximadamente, cuando el comentario ha tomado más cuerpo. Y la casualidad dispuso que la semana pasada coincidiéramos con Emilio Huertas, el malagonero Jonathan Anaya, y el propio Calerito en la ganadería del siempre amable Laurentino Carrascosa para tentar cuatro vacas. Allí pudimos comprobar en directo la solvencia de Calerito, siempre aconsejado en materia técnica por Tomás Campuzano, apoderado de Huertas. No fue la ocasión ideal para juzgar si es cierto que Calerito pueda convertirse en un próximo Juli o similar. Es muy pronto para ello. Sin embargo lo que es innegable es que posee una sapiencia taurina muy poco común, y que con doce años hace cosas a las vacas que a la mayoría de los alumnos de Escuelas Taurinas de su edad les cuesta trabajo. Además, llama la atención su talla menuda, dándose a veces la particularidad de ser las vacas más altas que él mismo, lo que añade un componente más de mérito a sus circunstancias. Calerito, cuyo padre tiene conocimientos taurinos teóricos y prácticos, a su todavía corta edad, ha toreado en el campo un buen número de vacas, lo que puede hacer que una vez alcanzados los dieciséis años ande a gorrazos con los novillos. En el acostumbrado ágape post tentadero, y hablando de todo un poco con el padre del incipiente torero, supimos que, además del magnífico rendimiento académico de su hijo, hace dos años, sin saberlo, fuimos testigos de la primera vez que Calerito se puso delante de una becerra, de la mano de la Escuela Taurina de Espartinas. Fue con ocasión de un tentadero en casa de los hermanos Garzón que fue publicado en Lanza en enero de 2009. Ojalá podamos acordarnos muchas veces de esta casualidad. Para bien.