En esta cruz podemos apreciar el cojín de color rojo a los pies

Tradición oral transmitida de padres a hijos

En Socuéllamos, la tradición de las Cruces de Mayos es antiquísima, se pierde en el tiempo, es una tradición oral transmitida de padres a hijos, y en la que no se ha encontrado documento alguno, solo de pasada y sin hacer referencia directa a ellas, en concreto en dos documentos sobre procesos de la Inquisición en Castilla en el siglo XVII aparece en varios de estos procesos a vecinos de Socuéllamos “una noche en que se estaban cantando los mayos en una cruz” y en otro, “aconteció un hecho delictivo en una casa en la que había vestida una Cruz de Mayo”, por lo que se deduce que ya en el año 1600 esta tradición existía.