Victoria en un mal partido
Jorge Ureña
Ciudad Real
Lo mejor, la victoria, lo peor, que el equipo de casa se relajó en exceso y cuajó un mal partido. Eso sí, los puntos logrados por el Caserío Virgen del Prado ayer ante el Jumilla le sirven para llegar a la última jornada de esta primera fase de la lucha por el ascenso con todas las opciones de terminar primeras.
Mal partido porque las locales nunca encontraron el ritmo necesario para afrontar un partido ante un rival al que se le nota un peldaño por debajo pero que tiene en su ilusión y entrega un gran arma que ayer les sirvió para evitar la goleada.
Ambas mitades del encuentro fueron un calco. El Caserío sale fuerte y rompe el partido. En la primera parte con un parcial de 1-6, en la segunda con un 1-7.
A partir de ahí las chicas de Fernando García parecen relajarse en exceso y terminan cediendo terreno ante el empuje contrario.
Claro, que si al Caserío le quitas los goles de Feli que ayer no tuvo su día y de Alicia, claves ambas en la victoria del viernes ante el Málaga Alhaurín, la cosa se complica bastante.
Aún así y pese a realizar un mal partido en términos generales con muchos errores no forzados, pérdidas... y un arbitraje desquiciante por lo malo, todo acabó bien para las de casa que se fueron al descanso ganando de tres y vencieron al final del encuentro de siete goles.