El Festival de folclore de Almodóvar esquiva la crisis con jotas y seguidillas

23/07/2012 - 21:32

El pulmón verde de Almodóvar del Campo, su Jardín Municipal, sirvió el oxigeno necesario a un Festival de Folclore de ‘La Mancha Baja’ que, de no haber sido por el cambio de emplazamiento, no hubiera podido celebrarse. La carencia del escenario desmontable, que otros años sostenía los diferentes cuadros de música y baile tradicional ofrecidas por los grupos en la Plaza Mayor, suponía este 2012 un importante lastre.

Finalmente la comisión organizadora del evento, que este año alcanzaba su trigésimo cuarta edición y los responsables municipales, apostaron por utilizar el emplazamiento de mampostería que tradicionalmente se usa para actuaciones musicales en verano o para la celebración de las fiestas de septiembre.

La responsable de la Concejalía de Cultura, Marta Blanco, y estos días alcaldesa en funciones, agradeció la presencia del numerosísimo público que se concentró en el Jardin Municipal para asistir al espectáculo.  Tras hacer alusión a las “serias dificultades que ha habido para que este festival viera este año la luz”, Blanco detacó el papel del grupo anfitrión, Balálita, y “especialmente a su presidente, Manuel Hipólito, cuyo esfuerzo, dedicación y comprensión ha permitido estar hoy aquí”. Así, según explicó, “gracias a ellos llevamos ya 34 años de festival”.

Pocos minutos después de las 21.30 horas comenzó el Festival de ‘La Mancha Baja’ con el ‘Himno a la Alegría’. Representantes de ‘Balálita’, del madrileño Grupo Folclórico ARA y de  Asociación Folclórica ‘Tierra Roja’ de Almagro y de la Asociación Folclórica y Cultural ‘San Isidro’ de Argamasilla de Calatrava protagonizaron la ceremonia de las banderas que simbolizó el hermanamiento entre regiones.

Desde ese momento y por espacio de algo más de dos horas se sucedieron sobre el escenario de ‘La Rosaleda’ los distintos grupos. Se escucharon y contemplaron piezas como la ‘jota de la vendimia’ o la de Almagro y una gran variedad de seguidillas.