Los doctorados del plan Bolonia: combatir la crisis con estudios

04/05/2012 - 13:38

Laura Cabo / Madrid/Euroefe

La crisis aprieta y son muchos los jóvenes que se plantean prolongar sus estudios, a la espera de un momento más propicio para incorporarse al mercado laboral. La opción de estudiar un doctorado y dedicarse a la investigación o la docencia cobra fuerza. La llegada del Plan Bolonia plantea nuevas exigencias a los que se decantan por este camino, pero también aumenta su atractivo.
José Rodríguez y Jorge Morcillo son dos alumnos de master de la Universidad Complutense de Madrid que se licenciaron bajo el antiguo plan universitario y ahora se integran al nuevo sistema, para ver como sus estudios de postgrado son insuficientes para obtener el grado de Doctor.

Y es que donde antes bastaban 32 créditos (aproximadamente un trimestre) y la tesina para obtener suficiencia investigadora, ahora se necesita cursar un máster de al menos 60 créditos (un año), además del proyecto final.

Pero Jorge tiene claro que va a salir ganando: “Bolonia te permite obtener una educación teórica amplia, experiencia práctica en el campo de la investigación a través de las asignaturas de máster enfocadas a estos conocimientos y, sobre todo, estudios con validez en todo el Espacio Europeo de Educación Superior”.

Este valenciano de 26 años, que ha realizado prácticas en México y Reino Unido, no descarta volver a salir fuera, pero ya como investigador. “Con este cambio, los españoles seremos capaces, como ya iba siendo hora, de poder competir con cualquier europeo”. Ahora no tiene trabajo pero sí muchas ganas “de hacer algo” con su tiempo y con los conocimientos que ha ido adquiriendo en sus años de universidad. “Quiero doctorarme”, dice sin titubear.

Su compañero de estudios, José, resalta la ampliación de oferta educativa que trae el nuevo plan: “Uno de los elementos importantes es que ahora van a salir nuevas titulaciones de máster para complementar a los grados” y habrá más donde elegir, lo que permitirá adaptar mejor la formación a los intereses académicos y las perspectivas profesionales de los alumnos.

El hecho de que el nuevo plan requiera a todo profesor universitario estar doctorado no ha pasado desapercibido entre los doctorandos. “Bolonia puede ser una oportunidad fantástica para dar salida a una gran cantidad de docentes e investigadores, que es hacia donde mucha gente está mirando ahora debido a la alta tasa de paro", afirma José Rodríguez.
Valentina Moreno, que viajó desde Venezuela para estudiar un master de Periodismo Multimedia en la Complutense, ha decidido prolongar su estancia en Madrid y solicitar admisión en un programa de doctorado el curso que viene.

Aunque su objetivo es dedicarse a la profesión periodística, no quiere descartar opciones. “Mi madre es profesora y me gustaría, en algún momento, trabajar en el mundo académico y de investigación”, explica. El reconocimiento del título que espera obtener en 46 países sin duda le facilitará sus objetivos.

Yulia Shymko, procedente de Bielorrusia, ya está camino de doctorarse y realiza su tesis en el Instituto de Empresa. Su opinión es algo más crítica: “Reconozco que el objetivo principal de este proceso es estandarizar la educación e introducir algunos criterios que son universales –afirma- pero el nuevo sistema empobrecerá la calidad de la educación”. Yulia considera fundamental que las universidades estén adaptadas “al contexto de cada país”.

Ferrán Tarradellas, portavoz de la Oficina de la Comisión Europea en España, incide en que si no hay un grado de armonización, es imposible que un título español pueda ser oficial en tantos países, a la vez que resalta la necesidad de “adaptar más la enseñanza a las necesidades laborales que tiene el mercado”.

Con el nuevo plan se pretende que el 40% de los europeos estén en posesión de un título universitario superior, lo que mejorará sus perspectivas de trabajo en la sociedad del conocimiento y les hará más competitivos en un mercado global cada día más exigente.
Los docentes coinciden por lo general con la tesis de que Bolonia presenta ventajas tanto académicas como profesionales para los universitarios. Jesús Flores Vivar, doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, resalta además que en los nuevos programas es más necesario que nunca el conocimiento de idiomas. Cuatro de los alumnos de doctorado que tutela realizan estancias en Brasil, Holanda, Portugal y Estados Unidos, una experiencia que redundará en una “mención internacional” en sus currículo pero que requiere un esfuerzo añadido.

Desde la Comisión Europea se tiene en cuenta el enorme esfuerzo que las universidades españolas han hecho para implantar el nuevo sistema educativo. El proceso no ha estado exento de controversia, sobre todo por sus implicaciones financieras y por el debate que ha generado entorno al modelo de enseñanza pública, pero su principal objetivo –el que las titulaciones puedan ser homologadas en los países adscritos- se está probando especialmente oportuno en unos momentos que muchos jóvenes se plantean buscar trabajo fuera de España.