J. Yébenes
Ciudad Real
La primera jornada del nuevo sistema de pago de los medicamentos para los usuarios del Sistema Nacional de Salud, este domingo 1 de julio, transcurrió en las farmacias de guardia de la provincia (al ser un domingo) con tranquilidad y sin incidentes que reseñar. “Mañana será peor”, coincidieron en señalar algunos de los portavoces de las distintas oficinas consultadas por este diario.
Pocas recetas, más venta de medicamentos “libres”, algunas dudas y el funcionamiento correcto del sistema informático fue el balance registrado en las primeras horas de la entrada en vigor de la flamante plataforma de participación del usuario en farmacia, el llamado copago farmacéutico.
Los que más preguntaron, los mayores, es decir, los pensionistas que tendrán que asumir desde ahora un 10 por ciento del precio de sus medicinas cuando hasta el pasado sábado no costeaban ni un euro.
Los más jóvenes, algunos en paro y otros trabajadores activos, también se interesaron por los nuevos precios y cuestionaron a los auxiliares sobre cómo “van a saber cuánto tengo que pagar y cuáles son mis ingresos”.
Sin anécdotas
Al margen de las curiosidades, no hubo anécdotas que reseñar porque al ser domingo y día “especial” por la final de la Eurocopa, hubo “poca clientela” en las farmacias, tan solo “quienes están acudiendo a Urgencias, algunos con recetas de hace varios días y los que tienen un medicamento que comprar o producto de parafarmacia”.
En la diurna de guardia de la capital de San Juan de Ávila la mañana estaba tranquila. Algunos clientes con receta pedían el recibo y otros plantearon dudas. “Lo peor ha sido la falta de información”, se quejaba el personal de la oficina porque “ha habido poco margen de tiempo parar instalar el sistema informático”.
En la misma línea se expresó una portavoz de la farmacia que estuvo abierta 24 horas el primero de julio en la capital. “Hemos conocido antes los datos por los medios que por los que nos han comunicado a nosotros”, dijo la trabajadora de la farmacia de Lecrec. Por lo demás, “todo bien, la guardia tranquila”.
La normalidad también presidió la actividad en la oficina de guardia de Tomelloso, en la calle Víctor Peñasco, desde donde dijeron que la línea informática “funciona bien” y la cifra de clientes era menor a una jornada laboral, aunque “algunos han pasado sólo a preguntar”.
En la Valdepeñas se repitió la “normalidad” y el sistema adaptado respondió a cada caso, aunque “las deficiencias informáticas se corregirán con el uso”.
En la farmacia de guardia de Almagro, los usuarios “se lo han tomado bien”, aunque algunos se resisten a la subida de los medicamentos. El resto, sobre ruedas. “Mañana vendrá el lío”.
















