La “privatización” de la gestión de los hospitales de Manzanares y Tomelloso, y los “recortes” del Gobierno regional fueron los puntos más calientes y debatidos en el último pleno ordinario del Ayuntamiento de Argamasilla de Alba de esta semana.
PSOE e IU presentaron por separado dos mociones contra las medidas anunciadas por el gobierno regional de María Dolores de Cospedal. Por un lado IU pidió la aprobación de una moción en defensa de los hospitales de Tomelloso y Manzanares, mientras que la moción socialista pedía “la retirada del plan de recortes del gobierno de Castilla-La Mancha”. Ambas propuestas salieron a delante con los votos a favor de PSOE (5) e IU (3), mientras que el PP (5) lo hizo en contra.
Para IU el nuevo modelo de gestión que quiere implantar la JCCM es “el principio del fin de la sanidad pública de calidad (…) una excusa para promocionar la sanidad privada”. En la presentación de la moción, su portavoz, Esther Trujillo, acusó al gobierno regional de considerar que la sanidad y educación “no son servicios imprescindibles”, buscando su deterioro y posterior desaparición. “No debemos perder de vista que la sanidad no es gratuita, que para eso ya pagamos los impuestos”, afirmó la portavoz, pidiendo además que si el problema es la gestión: “cambiemos los gestores y no pasándola de pública a privada”, y continuó diciendo, “La sanidad, sinónimo de calidad de vida, no puede ser considerada en términos de rentabilidad”.
En la misma línea, el portavoz, José Díaz-Pintado, del grupo socialista, afirmó: “Los servicios básicos que componen el estado del bienestar: la salud, la educación y los servicios sociales; no se pueden analizar desde el punto de vista económico ni en conceptos de viabilidad””.


















