Anibal B.C. / Ciudad Real
Una nueva ruta en vehículo ‘4x4’ que recorre un espacio excepcionalmente conservado de piso supramediterráneo, permite conocer las cumbres del parque nacional de Cabañeros y alcanzar la cima de la sierra del Rocigalgo, el pico más alto de los Montes de Toledo, situado a 1.448 metros de altitud.
La Comisión Mixta de Gestión del Parque Nacional ha autorizado a la empresa toledana Aguitur a ofertar una nueva visita guiada en vehículos todo terreno que tiene como principal atractivo el ofrecer una imagen diferente de este espacio natural protegido.
Ángel Gómez, subdirector del parque nacional de Cabañeros, aseguraba a Lanza que esta nueva ruta recorre una amplia zona de media montaña, que complementa las posibilidades actuales que existen de conocer este espacio natural.
Gómez señalaba que la nueva ruta amplía el uso público que actualmente ofrece el parque nacional, con una propuesta que “ofrece la oportunidad de descubrir, desde un punto de vista diferente al actual, el paraíso natural que es Cabañeros”.
Las nuevas visitas guiadas, que tienen una duración aproximada de unas tres horas, parten del municipio toledano de Los Navalucillos y recorren una buena parte del último territorio que se adhirió al parque nacional, hasta concluir en el macizo del Rocigalgo, según explica José Ignacio Vega, gerente de la empresa Aguitur.
Éste recalcaba que la ruta supone una gran oportunidad para disfrutar de las “vistas espectaculares que ofrece el singular mar de olas que conforman las formaciones montañosas de los Montes de Toledo”.
Significaba que Cabañeros es mucho más que el Serengeti español representado en la amplia raña que se extiende por la zona más llana del parque”, por lo que, ahora, “se tiene la posibilidad de conocerlo desde otro punto de vista diferente”.
“Desde el macizo del Rocigalgo, a más de 1.400 metros sobre el nivel del mar, el paisaje que tenemos es diferente al que podemos observar desde la raña de Cabañeros, como también lo es el recorrido que hay que realizar para llegar a este lugar”, señalaba.
La ruta conduce al turista por la zona más abrupta del parque nacional y le lleva a atravesar las formaciones geológicas “apalachenses” que caracterizan esta zona del espacio natural.
El recorrido es una buena oportunidad para adentrarse en el conocimiento de los fósiles que hablan del pasado marino de Cabañeros, además, de poder conocer formaciones muy bien conservadas de bosque mediterráneo de gran interés ambiental.
José Ignacio Vega comentaba que durante la mayor parte de la ruta nos podemos encontrar con abundantes y espectaculares especies de flora que caracterizan este tipo de bosques, como también con numerosos ejemplares de fauna que ocupan y habitan en este espacio.
La nueva ruta se desarrolla por la última parte del territorio de los Montes de Toledo que se unieron al Parque Nacional hace unos años, lugar en el que se conservan bosques de rebollares y encinares y donde también aparecen enclaves de afinidad atlántica de un gran interés biogeográfico, y comunidades rupícolas de carácter relíctico.
En este lugar dominan dos tipos de bosque, los encinares y los rebollares (Sorbo torminalis-Quercetum pyrenaicae). Los primeros generalmente en laderas abruptas, solanas y otras estaciones edafoxerófilas, y los segundos preferentemente en umbrías, pedrizas y partes más elevadas.
El matorral de sustitución más frecuente está compuesto por jara pringosa que, únicamente en zonas con mayor humedad edáfica de fondo de valle o en zonas más elevadas con mayor precipitación, cede paso al madroñal o mancha.
El entramado de predadores está bastante bien representado, destacando el turón la gineta, el gato montés y de forma más generalista el zorro.
Entre las aves destaca la presencia del águila real, el águila perdicera y el halcón peregrino, especies predadoras que ocupan un amplio territorio.
Durante el paso migratorio se pueden observar ejemplares de cigüeña negra, palomas torcaces y numerosos zorzales.
Es frecuente la presencia del buitre negro, que cría en el interior del Parque Nacional, y del buitre leonado que tiene en esta zona una de sus colonias de cría.
También son abundantes las especies propias de las zonas arboladas como el azor y el gavilán, así como pequeñas paseriformes forestales.
Son abundantes también los anfibios y reptiles que están bien representados, destacando en el interior del bosque la presencia de la culebra de escalera y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) o del lagarto verdinegro.
El jabalí
En la zona es relevante la presencia de grandes grupos de ungulados, entre los que se encuentra el ciervo, el corzo , el jabalí algún ejemplar de cabra montés.
La ruta también brinda la posibilidad de poder observar en su medio natural a la considera joya del parque nacional, al águila imperial ibérica.

















