J. C. C. / Lanza
Ciudad Real
La primera huelga de médicos que se convoca en Castilla-La Mancha desde que la Junta de Comunidades asumió las transferencias sanitarias en 2002 fue secundada, según el sindicato convocante, CESM, en un 71,2 por ciento en el caso de la atención hospitalaria y en un 44,67 por ciento en Atención Primaria, lo que evidencia que los médicos de la región “han manifestado claramente su desacuerdo con las medidas del Gobierno autonómico”.
La protesta está convocada por las medidas de ajuste del Gobierno regional, que hasta ahora ha despedido a unos 300 médicos, aunque en los próximos meses se prescindirá de otros casi 600, según los cálculos del Sindicato Médico, que no descarta un endurecimiento de las medidas por el “continuo deterioro” de la sanidad.
La huelga tuvo un seguimiento desigual, dependiendo de cada hospital y centro de salud. El Sindicato Médico informó de que el paro en los hospitales está entre el 94% de seguimiento en el hospital ‘Mancha Centro’de Alcázar de San Juan, el 53% en el de Ciudad Real o el 36% en el de Talavera de la Reina, donde -según el CESM- ha habido una “cacería de brujas” al designar para los servicios mínimos a los médicos “más proclives” a la huelga.
Mínimos abusivos
En este sentido, el sindicato criticó que en algunos centros las gerencias “ordenaron retirar los carteles de huelga” y que los servicios mínimos “no se han correspondido en muchos lugares con los inicialmente pactados”, por lo que se ha llegado en algunas áreas a prácticamente el 50 por ciento de médicos afectados por dichos servicios mínimos.
En concreto, el CESM verificó que en algunos centros “se han aumentado los servicios mínimos de las unidades más dispuestas a la huelga” e incluso “que aquellos médicos más proclives a ella y más beligerantes con las medidas de la Administración han sido puestos de servicios mínimos para aminorar la incidencia de la huelga”.
Temor en los interinos
El sindicato aseguró también que entre los interinos “reina un gran temor por la seguridad en sus puestos de trabajo y más con el anuncio del SESCAM de despido de 573 facultativos, por lo que la incidencia en este colectivo ha sido menor”.
Aunque la huelga “tenga una mayor o menor incidencia”, el CESM señaló que ha sido “muy importante el número de facultativos salientes de guardia o de servicios mínimos que han firmado los escritos de adhesión a las reivindicaciones de esta movilización” y consideró que la situación general de la economía nacional ha incidido sobre el seguimiento.
Huelga indefinida
El CESM indicó que con esta huelga no finaliza “en ningún caso” la movilización e incluso auguró “próximas acciones ante la segura degradación que sufrirá el sistema” sanitario. En este sentido, el presidente del sindicato, Ángel de la Guarda Rodríguez, indicó que no se descarta una huelga indefinida, cuya convocatoria dependerá del posicionamiento del Sescam y de si éste prosigue con los recortes que tiene previstos.
En cualquier caso, el sindicato se ha mostrado partidario de iniciar “una verdadera negociación con la Administración, porque no es el malestar profundo de los facultativos el mejor estado para que pueda nuestra sanidad seguir prestando sus servicios a los usuarios con la calidad asistencial adecuada”.
Reflexión
Para el secretario general del CESM, José Luis Grau Olivé, tras esta jornada de huelga la Administración regional debería servirle para “hacer una reflexión por su forma de actuar, tanto en el fondo como en la forma y que debe dar un giro de 360 gramos y hacer partícipe a los médicos en la gestión sanitaria”.
Efectos del paro
Gran parte de los usuarios de la sanidad pública acudieron ayer a su cita con los servicios médicos del Sescam sin tener conocimiento de la convocatoria de huelga contra los ajustes del Gobierno regional. La mayoría de ellos entendían las razones de los médicos para realizar la huelga y opinaban que hay que conservar y cuidar la sanidad pública.
Los que se mostraban más disconformes con la huelga eran en su mayoría usuarios que habían padecido los efectos, ya que el médico al que acudía estaba de huelga, o la falta de profesionales le impedía realizarse una prueba diagnóstica.
En este sentido, a una vecina de Yuncos (Toledo) la huelga le ha supuesto aplazar otro año, hasta mayo de 2013, una cita para una consulta de mamografía que tenía pendiente desde 2011. El CESM indica que esta demora de un año se debe a las listas de espera, que están creciendo por el despido de médicos.
Más del 70% de apoyo en la provincia
En la provincia de Ciudad Real el Sindicato Médico CESM cifró en más del 70 por ciento el seguimiento de la huelga. El vicesecretario del sindicato en Ciudad Real, Luis Molina, destacó en especial el masivo apoyo en el hospital ‘Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan, donde la huelga fue seguida por el 94 por ciento de los facultativos. En el hospital de Manzanares el seguimiento fue del 67 por ciento, en el de Valdepeñas del 58%, el de Ciudad Real de más del 50% y del centro hospitalario de Puertollano del 35%. En el Hospital General de Ciudad Real, el movimiento y la actividad era casi similar al de un día normal, con gran parte de las consultas externas abiertas, a excepción de endocrinología.
Respecto a la Atención Primaria, el paro también fue seguido de forma irregular dependiendo de los centros de salud y así, pues, mientras que en 'El Torreón' de Ciudad Real capital acudieron todos los médicos al trabajo, en otros como en los de Manzanares solo trabajaron los facultativos que estaban en servicios mínimos. En Centro de Salud de 'Pío XII' de Ciudad Real había un facultativo en paro y en el de 'Postas' estuvieron en huelga la mitad de los facultativos.
Por otro lado, también fue el seguimiento masivo en Alcázar de San Juan (un 79% en el Centro de Salud I y de un cien por cien en el II). Del mismo modo, otros centros de salud como el de Calzada, siguieron al cien por cien la huelga. Además, en Alcázar de San Juan y en Manzanares se complementó la huelga con una concentración a la entrada de los hospitales.
















