Graci Galán
Puertollano
Le quedan dos meses para terminar el subsidio por desempleo. Tras este tiempo desconoce cuál será su situación, en cualquier caso poco halagüeña tal y como se plantea todo. José Antonio Jiménez, está en huelga de hambre- solo tomará líquidos- desde el pasado lunes y para que conozca su situación toda la población lo ha hecho acampado en la Concha de la Música.
Personalmente reconoce que “estoy harto de enviar curriculum a todos sitios, tengo 56 años y parece ser que es una edad en la cual ya estás fuera del mercado laboral totalmente”, después de 35 años cotizados es triste que una persona, “como yo habrá miles”, pierda todo lo generado en todos estos años y tenga que llegar a una jubilación con lo mínimo que establece la ley y se pregunta “¿al pueblo quién lo rescata?”, así reza en una pancarta junto a su tienda de campaña, “yo soy una de esas personas que necesito ese rescate”.
Por las mañanas y tardes recibe la compañía de sus amigos “que me dan ánimo, vienen a darme de comer espiritualmente, que es lo que necesito en estos momentos y sirviendo un poco de escaparate a la población”, explica.
No se plantea ni metas ni fechas topes para continuar con su postura de huelga de hambre esperando que “personas como yo se hagan patentes y visibles, y los que mandan se pongan las pilas y empiecen a actuar en consecuencia, la salud la voy a perder de todas formas, de forma voluntaria como ahora o dentro de dos meses porque no tenga para comer”, puntualiza.
















