La fusión a tres de las cajas rurales de Ciudad Real, Albacete y Cuenca. a la que, posteriormente, se unió la de La Roda, en Albacete, dio ayer un paso importante en la organización de la nueva entidad y en el análisis de las cifras que sumadas y unidas llevarán a la futura caja a ser la segunda del grupo rurales por beneficios y la quinta por tamaño. En el Palacio de la Serna, en Ballesteros de Calatrava, se reunieron los comités directores con los directores generales de las tres cajas al frente.
Después de que hace unas semanas quedara configurado el nuevo consejo rector -formado por 16 personas, cinco por entidad, y que estará presidido por el presidente de Caja Rural de Ciudad Real, Luis Díaz Zarco-, ayer los comités de dirección de cada una, con sus directores generales al frente, dieron forma a la organización de la futura caja a nivel regional.
Según informó a Lanza al finalizar la jornada de trabajo el director general de Caja Rural, Miguel Ángel Calama, la estructura de la caja girará en torno a tres áreas de negocio, atendiendo a la idea básica de llevar a cabo “una gestión y responsabilidad compartida”, tal como está aplicándose ya en empresas que buscan un ámbito internacional o proyectos que quieren crecer y superar sus ámbitos de actuación, algo que, a su juicio, generará también una mayor voluntad de colaboración y trabajo.
Así, el propio Calama asumirá temas como planes estratégicos, comunicación, recursos humanos, fundaciones o corporación, mientras que la directora general de Albacete, María Victoria Fernández, redes y productos financieros, entre otros.
Finalmente, el director general de la caja de Cuenca, Ernesto Berdala, se hará cargo de la secretaría general, administración interna, entre otras cuestiones.
Datos económicos
Durante la reunión de ayer en el Palacio de la Serna, también se pusieron sobre la mesa los datos económicos de la caja resultante de la futura fusión, que según recalcó Calama se situará en la segunda posición dentro del grupo de cajas rurales por beneficios y la quinta por tamaño con casi 1.000 trabajadores y 269 sucursales.
A ello hay que añadir que será la primera por liquidez, unos 1.000 millones de euros, y que la unión generará en sinergias por la complementación del negocio de 100 millones de euros en los próximos años.
Por otro lado, los activos totales ascenderán a 4.200 millones de euros.
La nueva caja, por otro lado, contará con 93.000 socios y 360.000 clientes.
El nombre
Por otro lado, según confirmó Calama, ayer se cerraba el concurso de ideas para dar nombre a la caja, en el que han participado unos 500 trabajdores, a los que iba dirigido el mismo, y del han salido 750 posibles nombres.
Ahora, cada entidad, elegirá diez que pasarán la criba para elegir la denominación definitiva, que estará concretada a primeros de noviembre.
Crono
Por la mañana, el director general de Caja Rural de Ciudad Real, Miguel Ángel Calama, en una rueda de prensa previa a la reunión, señaló que el proceso de fusión lleva “mejor crono” que el tiempo marcado de mayo de 2011.
En este sentido, indicó que está colaborando a ello la “buena relación” entre los tres directores generales, lo que está facilitando que se vaya por delante en algunos de los plazos previstos.
Fue en comparecencia ante los medios, la directora general de Ablacete, María Victoria Fernández, explicó que la cita iba a marcar la “Gobernanza” de la caja fusionada, algo que ha estimado como muy importante, ya que se trata de un tema básico para que la nueva entidad “funcionar y surja con mucha fuerza”.
Por su lado, el director general de Caja Rural de Cuenca, Ernesto Berdasca, agregaba que los equipos de cada caja han “llevado hasta aquí la solvencia, la liquidez y la rentabilidad que tenemos cada una de las cajas”, y puntualizaba que, a partir de ahora, “tenemos que ensamblar las tres en una sola, un equipo que debe tener las mejores prácticas de las tres cajas para lograr los mejores ratios de eficiencia” con la nueva entidad.


















