Graci Galán / puertollano
Unos cuatrocientos trabajadores de Repsol se concentraron ayer a las puertas de la empresa, sobre las dos de la tarde, y realizaron una silbatada frente a las oficinas de este centro de trabajo. Esta ha sido la primera movilización que han llevado a cabo los trabajadores del complejo petroquímico tras conocer la confirmación de la empresa para cerrar de forma intemporal las plantas de estireno, glicoles y óxido de propileno de Repsol Química y el cierre temporal por tres meses del cracker de petróleo. Sin embargo, esta movilización no es la única que ya han programado sindicatos y trabajadores sino que el próximo lunes desde las cinco de la tarde se constituirán en una asamblea permanente a las puertas de este centro para continuar su protesta por la medida tomada por la dirección de Repsol. Pero esto solo es el principio porque según ya anunciaron los representantes sindicales “este conflicto se prevé largo”, por lo que habrá más movilizaciones de los trabajadores.
Los sindicatos, CCOO y UGT, comentaban en el día de ayer que la falta de inversiones de la dirección empresarial en estas plantas -solo en la planta de estireno se realizó una inversión para cambiar el incinerador lo que hacía la planta más ecológica pero no más operativa- han avocado a su cierre a la misma lo que afectará a un total de 300 trabajadores de manera directa e indirecta ya que, según explicaron, el hecho de presentar un ERE para el cracker de petróleo afectará también a las plantas que quedan operativas en Repsol Química como son la de polioles, polietileno de baja densidad y los concentrados agrícolas, que quedarían mermadas también al 50%.
Tanto CCOO y UGT tienen asumido que los 91 trabajadores de plantilla que están afectados por el cierre de las plantas de Química deben ser recolocados en otros puestos de trabajo o centros del grupo ya que está acordado a través del Acuerdo Marco entre empresa y representación sindical.
Sin embargo, y aunque la empresa quiere mantener el ERE que tenían, los sindicatos han mostrado su disconformidad en este hecho que no están dispuestos a asumir. Así explicaba que en otras ocasiones algunas plantas de la refinería han estado paradas y no se ha entrado en ERE´s por lo que aseguran que si la empresa quiere parar el cracker que lo haga pero sin presentar ningún expediente de regulación.
La reivindicación concreto de estos sindicatos es que la empresa garantice la viabilidad del complejo industrial de Puertollano tanto en química como en petróleo para que no exista la menor duda de que esta situación pueda deriva, en un futuro cercano, en una parada progresiva de unidades. Y es que, estas medidas anunciadas por Repsol están generando un gran impacto social en Puertollano.


















