Aparcamientos y árboles

Diego Peris Ciudad Real

Hace años la Diputación allanó el solar e incorporó una zahorra que funcionaba muy bien para la recogida del agua. Posteriormente alguien se empeñó en echar un mal asfaltado sobre el terreno convirtiendo el espacio en una laguna cuando llueve

En el aparcamiento junto al Museo del Quijote se plantea desde el ayuntamiento señalizar las plazas para organizar de nuevo este espacio. Hace años la Diputación allanó el solar e incorporó una zahorra que funcionaba muy bien para la recogida del agua. Posteriormente alguien se empeñó en echar un mal asfaltado sobre el terreno convirtiendo el espacio en una laguna cuando llueve.

Pero ahora quisiera insistir en la conveniencia de plantar árboles en este espacio por diferentes razones:

  1. La primera de ellas es que los árboles plantados a ritmos regulares (distancia entre dos coches) constituyen una excelente marca de señalización permanente para la ubicación de los vehículos.
  2. Los árboles convenientemente elegidos (las melias por ejemplo) forman un espacio de sombra que protege a los vehículos en largas temporadas. Algunos se quejarán porque en determinados momentos la caída de la hoja puede ensuciar sus espléndidos vehículos, pero me parece menor el daño comparado con la ventaja de protegerlos del sol durante los meses de verano.
  3. La presencia de los árboles disminuye el impacto visual de zonas como esta donde se acumulan diariamente cientos de vehículos que se convertirían en un lugar de convivencia con la vegetación. Visualmente tendríamos la sensación de estar en un espacio verde
  4. La más importante de todas y que no deberíamos olvidar es que ese solar está calificado en el Plan General como zona verde y con ese objetivo se realizaron las expropiaciones años atrás.

Junto a ello no estaría de más reflexionar sobre algunos otros aspectos:

  1. El solar utilizado como aparcamiento de personas que estacionan allí largo tiempo se convierte en un vertedero en su parte final. La colocación de papeleras, recogida y limpieza en esas zonas debería hacerse con mayor frecuencia.
  2. La presencia del colegio en su parte posterior requeriría un tratamiento de borde adecuado con definición constructiva del mismo y arbolado que protegiese las vistas de las zonas deportivas del mismo.
  3. Algo parecido debería plantearse en el límite del camino que sirve de acceso al conjunto junto al Museo del Quijote.

 

Aunque creo haberlo planteado en diferentes ocasiones insisto en la conveniencia de dignificar los aparcamientos públicos de forma sencilla: tierra y árboles. Un poco de iluminación para la noche tampoco estaría mal para seguridad de estos espacios. Aunque pueda sonar raro, los árboles se llevan bien con los coches en los aparcamientos. Con presupuestos ajustados, este solar podría convertirse en un espacio amable de la ciudad.