Es curioso, a medida que uno se va haciendo mayor, los recuerdos de la infancia suelen hacerse más próximos y patentes. Quizá sea debido a que el tiempo se va pausando y permite, en la serenidad del atardecer, que sobrevuelen en la memoria sucesos, personas, emociones, que la ajetreada vida profesional y cotidiana, no permite.
De los recuerdos que se agolpan enn mi memoria, está la imágen del vendedor de LANZA que se situaba en la esquina de la calle Carlos Vazquez con Calatrava. O las crónicas deportivas de CASAMA, D. Carlos María San Martín, con cuyo hijo Javier coincido de cuando en cuando. Las crónicas de los partidos que disputaba nuestro añorado Deportivo Manchego, aquél equipo de Estaban Vlalch ,Adolfillo, Corrales, Galiana, partidos a los que quien estas lineas escribe asistía, unas veces detrás de las porterías y otras acompañando al que fuera uno de sus presidentes, mi tio Fidenciano Trujillo.
Decir que en Ciudad Real el periódico era sinónimo de Lanza. Solamente en esos años existíaN dos o tres más que leer pero eran de tirada nacional.
La cabecera del LANZA ha sido testigo del devenir de nuestra provincia día a día. No se puede entender su historia, si no se lee a través de sus páginas. Su formidable hemeroteca posibilita volver a vivirla. Tantos nombres de personas, de sucesos, acontecimientos, efemérides, cuantas vidas en la vida de este Diario....
Enhorabuena a todos los que forman el equipo y agradecimiento para todos aquellos que durante tantas noches han hecho posible sus tiradas.
Mañana por la mañana saldrá otro ejemplar más de LANZA y así hasta que el futuro quiera. Pero eso no es cosa nada más que de él.





