Campo de Calatrava
Calatravaescena brindó una gran noche de música y versos
 
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27/05/2012 - 19:40 Escrito por Lanza

La unión comarcal del Campo de Calatrava de instituciones, empresas y asociaciones, junto al canto de la poesía y de la música medieval, protagonizaron el emocionante inicio del IV Festival Calatravaescena, donde Antonio Lucas-Torres, delegado provincial de la Junta, dejó claro el apoyo del Gobierno regional a esta comarca, “importante destino cultural del país, que además apuesta por el desarrollo y la vanguardia”. El presidente de la Asociación Comarcal, Miguel Angel Valverde, muy satisfecho por la respuesta de la gente, más de 400 personas acudieron al acto en el emblemático castillo de Calatrava la Nueva, pidió sana ambición a los calatravos “no acotando la cultura a las manifestaciones escénicas, extendiéndola a otros atractivos que podemos ofrecer: espectáculos; rutas patrimoniales, tradiciones, costumbres, gastronomía, agroalimentación, hostelería, etc”
Tanto el alcalde de la localidad anfitriona Miguel Morales, de Aldea del Rey, emocionado, como el de la localidad organizadora del acto, Félix Martín, de Calzada de Calatrava, también emocionado, agradecieron a la Junta de Comunidades que por fin se pudiera celebrar un acto de Calatravaescena en el Castillo que los une, deseando que la provincia disfrute de los más de 30 actos programados. Pidieron disculpas, por la gente que se quedó de pie, ante la gran respuesta que superó todas las previsiones: tres autobuses y un centenar de coches particulares. Y agradecieron el esfuerzo de todos los que participaron en la organización de la  velada.
A partir de ahí, los versos y la música “tomaron” el castillo. En el Encuentro Nacional de Poetas participaron: Eugenio Arce, Francisco Caro, Pepe Díaz García, Pedro Antonio González Moreno, José María González Ortega, Manuel Juliá, José Luis Morales, Davina Pazos, Juana Pinés, Elisabeth Porrero y Elena Zapata. 
Y se pudo oír el encendido testimonio de ansia contra la sinrazón de González Ortega. Escuchar a una jovencísima poeta en ciernes glosar el desamor, el caso de Zapata. A quien, desde Ballesteros, nos recordó como “hay paisajes que llevan con dignidad su olvido”, Morales; descubrimos ese Castillo flotando en el paisaje, tan especial y apropiado para la ocasión de Juliá.
También sonó la poesía del calzadeño Díaz García, o los versos del poeta derrotado que reclama a su amada en la gran voz de Paco Caro; la melancolía de Juana Pinés; el Carpe Diem de Arce, dispuesto a “rescatarnos de nuestras indigencias”; la fuerza en escena de la ecuatoriana Davina Pazos; la cadencia pausada de Porrero y, como cierre, ese “picón manchego” de González Moreno, cantándonos en qué consiste el oficio de poeta: “en quemar las palabras,/ muy cuidadosamente,/ hasta que ardiera toda su hojarasca/ y su corteza impura./ En dejar que los versos,/ ya vaciados de humo,/ quedasen reducidos a su ascua,/ y pudieran así guardar/ un poco de lumbre para luego…”
Estos poemas fueron aderezados por el saber y la dulzura de Il Parnaso Musicale (María Huertas y María Jesús Calcerrada) y sus flores medievales, quienes nos descubrieron instrumentos sencillos cuyo sonido ponían los pelos de punta a más de uno en la gran sonoridad del castillo de Calatrava la Nueva, a cuya llegada los miembros de la Asociación Fontanar, vestidos de época, nos conducían a la iglesia-conventual; y de la que, igualmente, nos sacaron para llevarnos a degustar un rico aperitivo final con productos calatravos: especialmente Vino, Aceite de Oliva virgen extra, berenjenas y dulces, muestra de los grandes recursos comarcales.
Por otra parte el presidente de la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava, Miguel Ángel Valverde, destacó que en el festival la cultura se convierte en desarrollo, como vehículo que, a su vez, fundamenta la identidad territorial, y animó  a los calatravos a una mayor ambición comarcal, pues “no debemos acotar la cultura al ámbito de las manifestaciones escénicas, sino extenderla a otros atractivos que la cultura del Campo de Calatrava puede ofrecer, a las manifestaciones espectaculares y patrimoniales como la de hoy; y también a nuestra forma de vida, nuestras tradiciones, costumbres, gastronomía, recursos agroalimentarios y hosteleros y nuestras creencias”.

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