“Cervantes tiene debilidad por las mujeres, aunque sean personajes secundarios”

La escritora Soledad Puértolas habló de los personajes del universo cervantino en 'Los encuentros con Cervantes" organizados por la Diputación provincial

J. Y.
Ciudad Real

La escritora Soledad Puértolas destacó la debilidad de Miguel de Cervantes por las mujeres como personas diversas y no estereotipadas. Como un adelantado a su tiempo, el autor de ‘Don Quijote de La Mancha’ creó personajes femeninos como la pastora Marcela o Dorotea con un discurso muy alejado a los roles destinados a las mujeres del XVII.

Precisamente, de éstas y otras figuras masculinas como el Caballero del Verde Gabán habló este sábado Puértolas en Ciudad Real dentro del programa turístico literario ‘Encuentros con Cervantes’ celebrado en el Museo de Don Quijote de Ciudad Real, organizado por la Diputación provincial.

“Las mujeres ocupan un lugar importante en la obra de Cervantes”, señaló la académica de la Lengua, para quien el escritor  “fue moderno y adelantado”, al  considerar a las mujeres como destinatarias “de una capacidad intelectual y emocional equiparable, y en algunos casos superior, a la del hombre, como es el caso de Marcela y Dorotea”.

De este último personaje señaló que “fue una mujer que tenía la palabra como arma y convencía”, aunque como otras protagonistas de la obra fueran personajes secundarios.

“Los principales son Don Quijote, Sancho Panza y Dulcinea”, dijo, pero recalcó que luego hay una legión de personajes que completan el universo quijotesco y pertenecen a todos los niveles sociales, pues hay desde pastores, amas y sobrinas hasta caballeros, los duques o el galeote Ginés de Pasamonte.

Por ello, tal y como hizo en su discurso de entrada a la Academia de la Lengua, este sábado en la capital quiso “dar relieve a los personajes que apoyan al Quijote para dar el mensaje del idealismo, muy complejo y polémico”.

En el Quijote “la imaginación y el idealismo están por encima de la realidad” dentro de un discurso narrativo “respaldado por muchos personajes, que están dispersos pero que se hacen eco de la voluntad el Quijote de vivir de esa manera”, razonó Puértolas a los periodistas.

Posteriormente, y ante un nutrido público que llenó dos salas del museo, presentó a estas personas inventadas como los “aliados” que le acompañaron en su discurso de entrada en la Real Academia Española para ocupar el sillón ‘g’.

La escritora aragonesa confesó su acercamiento al Quijote tras casarse y tener a su primer hijo, un momento sensible que le hizo ver la grandeza del pensamiento de un “héroe de madurez” en busca de aventuras absurdas.

De esta manera superó, según dijo, la angustia que le creaba de pequeña leer pasajes como la aventura de los molinos de viento. Otro vínculo que la enganchó a la obra fueron “las comas, el Quijote está lleno de comas y son maravillosas porque relacionan ideas y personajes” y porque pertenecen a la lengua, inexorablemente “unida a la capacidad de leer”.

En la presentación, el también escrito José Luis Morales destacó la trayectoria de Puértolas, que atesora los premios Planeta, Anagrama o Sésamo, entre otros.

“Es una escritora completa, con una mirada capaz de penetrar la penumbra de un territorio de sombra en el que los demás no vemos nada pero ella encuentra inspiración literaria”, dijo de ella.

Posteriormente, los actores Concha Cuetos (narradora), Miguel Rellán (Don Quijote) y Manuel Galiana (Sancho) interpretaron ‘Diálogos de Don quijote y Sancho’.