J. Y.
El cantaor Vicente Soto ‘Sordera’ llenó de flamenco la noche del lunes el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro con el espectáculo Versos Navegables, que hizo las delicias de los amantes de esta manifestación artística. En una única función, el artista andaluz supo aunar la poesía del Barroco español con el arte jondo en lo que es una propuesta "universal", según asegura el propio cantaor.
La función empezó con sobriedad, ya que con su presencia en el escenario y tan sólo acompañado de los pitos de sus dedos, Sordera demostró que es descendiente directo de una estirpe cantaora interpretando el primero de los temas a capella, al que siguieron cantes primitivos y sonidos más modernos como soleás, bulerías, alegrías, martinetes o colombianas.
El espectáculo recrea a través de la música los sentimientos inmortales sobre los que escribieron Góngora, Lope de Vega y Quevedo, además de un autorretrato sobre Cervantes. La soledad como muestra de la existencia, el amor como mal necesario, la tristeza como expresión humana, o el temor a la muerte como condición de la vida fueron escenificados a través de la honda voz de Sordera y de la música de dos guitarras, un cajón, un piano y dos coristas. Todo bien ensamblado supuso un espectáculo de arraigo y de homenaje a la lengua española que, al final, fue muy ovacionado por el insigne público, ya que entre otras personalidades se encontraba la consejera de Cultura y Educación, María Ángeles García.
A lo largo de la hora y media que duró la función en la Antigua Universidad de Almagro y a pesar del calor sofocante que evidenció el artista, el concierto no perdió tensión vocal e interpretativa en ningún momento y mantuvo una línea de calidad. Así, la “reunión sonora” que protagonizara el artista gaditano protagonizó fuera “honda, genial y barroca”.
El programa estuvo compuesto por El tiempo que todo lo muda y Halla en la causa de su amor todos los bienes y Quisisera olvidar, de Quevedo; Amarrado al duro banco y Que se nos va la pascua, mozas de Góngora; y De mis soledades vengo, Antes de que amanezca sale mi niña y Pobre barquilla mía, de Lope de Vega, y Autorretrato de Cervantes, además de un recorrido final por las principales coplas de la música española del siglo XX como La tarara o Un rojo clavel.
La propuesta estuvo bien traída al Festival de Almagro por el contenido de las letras de los temas y pone de manifiesto, como afirma el escritor Pedro Atienza, coautor de la versión y adaptación, que los tres autores del Siglo de Oro "aún sin saber que el flamenco existiría, contribuyeron a que la poesía y el cante jondo nacieran a la vez", tanto por la lengua castellana como por otros sonidos árabes y judíos de la época.


















