A. R. / Ciudad Real
El Corral de Comedias recibió abarrotado de artistas y compañeros de profesión y éxitos al director de escena José Carlos Plaza, quien entendió el homenaje de Almagro como un “fortísimo abrazo” en una tierra de “amor y poesía”, en la que siente una armonía que le gustaría trasladar a todo el país, ahora, que parece que se perciben momentos “inarmónicos”.
Agradeció el “aluvión de amor” recibido antes de recoger el 9º Premio Corral de Comedias de manos del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (Inaem), Félix Palomero, y dijo que estaba allí por culpa de dos personas, su madre y Emilio Hernández, director del Festival de Almagro, amigo suyo y “compañero ideológico y de trabajo”.
Antes de recoger el premio, desde el escenario del Corral expresaron su admiración por la obra de Plaza destacados intérpretes del teatro, cine, música y baile como Ana Belén, Charo López, Cristina Hoyos, Mariano Díaz, Magüi Mira y Víctor Manuel.
A todos ellos y a numerosos grandes dramaturgos, directores de escena, músicos y actores le hubiese gustado a Plaza dar un cachito del Premio si hubiese tenido en esos instantes un martillo para repartirlo ya que recordó que el teatro siempre es un trabajo de equipo.
El alcalde de Almagro, Luis Maldonado, inició las intervenciones elogiando la trayectoria de Plaza y recordó que estamos en el año de Lope, un autor tan moderno que dio la palabra y la honra al pueblo, para recordar la frase de Fuenteovejuna de “todos a una”, en relación con el apoyo de todas las instituciones al Festival, como la que ha posibilitado que haya llegado a su 32ª edición y su futuro sea prometedor en beneficio de la cultura y la ciudadanía con clásicos de rabiosa actualidad.
Seguidamente, el director del Inaem recordó la larga carrera profesional de Plaza, quien en 40 años ha puesto sobre el escenario grandes textos de Shakespeare, Molière, Tirso o los clásicos griegos para transmitir emociones vivas. Sin olvidar su relevante labor al frente de producciones operísticas, Palomero felicitó a Plaza por el conjunto de su trabajo en las artes escénicas, su compromiso con el tiempo que ha vivido y por ser “referente ético, estético y de honradez para todos nosotros”.
Ana Belén tomó el testigo y destacó que muchos acudieron anoche a arropar a Plaza porque han sido “muchos años de alegrías, enfados, tristezas y muchas risas, muchas risas” trabajando juntos. Recordó que Plaza le comentó que sintió que debía dedicarse al teatro cuando alguien le preguntó precisamente “¿por qué?” quería seguir ese camino. Es una cuestión que plantea a todos los que han trabajado con él y “ese ‘por qué’ nos hace seguir y pelear”, incluso cuando con su “sencillez y humildad” ofrece un momento de genialidad y “nos hace sentir que nos lo hemos inventado nosotros”.
Brillante carrera
También Charo López aseguró que Plaza le ha enseñado a querer más este oficio y elogió su “honestidad enorme como persona y profesional, algo no siempre habitual”. Resaltó que con una carrera brillante, “a veces se ha sentido muy sólo pero siempre ha sido muy admirado”.
Por su parte, Cristina Hoyos, con quien ha hecho Yerma y Romancero Gitano y prepara Poema del Cante Jondo, destacó que es una “maravilla” trabajar con Plaza porque “te exprime”, hace que el artista saque todo lo de dentro y lo haga con la emoción que él te entrega; mientras que el actor Mariano Díaz calificó al director de escena de “hermano mayor” y dijo que de él aprendió a ver la música hecha imágenes.
Magüi Mira dijo, que pese a ser una persona con más de cien espectáculos, no repara en esta importancia cuando está junto a Plaza porque es un ser humano de verdad y Víctor Manuel felicitó su profesionalidad porque, como ha ocurrido en sus proyectos musicales que ha dirigido, “te lo resuelve todo”.
Así mismo, en tono grato de reconocimiento se pronunció el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha que, tras entregar el premio, aplaudió la obra del director al tiempo que “envidió” su capacidad de hacer equipos y de sacar lo mejor de cada uno de los actores, técnicos de obra, “como lo hace un gran capitán”.
Del mismo modo, José María Barreda tuvo palabras de reconocimiento para todo el pueblo de Almagro que un año más hace de este lugar un espacio mítico en el que todo es belleza, limpieza y delicadeza y en cuyo cielo “que se puede apreciar como brillan azules los astros a lo lejos”.
















