Fueran muy conocidos o no, fundamentalmente le importaba que “gritaran bien” los protagonistas de noticias que aparecían en prensa o revistas para trabajar sobre un gesto con “mucha fuerza, emotivo y expresivo”. Aunque Elena Poblete tampoco olvida los gritos que retumban en la memoria colectiva como el de Edvar Munch o el de Janet Leigh en la ducha de Psicosis.
Puede ser una exteriorización del triunfo o reflejo de la máxima impotencia, contraponiendo aspectos diferentes y contrapuestos de un gesto que, en esta ocasión, en la exposición Fragmentos de instantes evocados, se centra sobre todo en gritos de “vitalidad, felicidad y optimismo”.
Hay liberación de endorfina en gritos que podrían dar los que viajan por una montaña rusa o los que se tronchan sin poder contener esa descarga de emoción, y la artista opta, así mismo, por atrapar la secuencia de la acción de gritar, registrando el movimiento y cambios a los que guía esa expresividad.
En sus cuadros, que exhibe desde ayer en la galería Aleph, emplea papel de periódico -incluida prensa extranjera- aprovechando el diferente tono de la mancha tipográfica para crear las sombras y contornos, y propiciando el disfrute del detalle al encontrar palabras que formaron parte de un hecho noticioso que ya no tiene sentido. No obstante, mensajes como ‘El silencio ahoga la esperanza’ se perciben en algunas obras de Poblete, que también utiliza otras técnicas como la de recrear el grito triunfal de un deportista a partir de pequeños cuadritos como si fuera un mosaico. En otra serie, por contra, el mosaico resultante es el conformado por 16 rostros sobre autodefinidos, todos ellos de perfil, ignorando al espectador y todos gritando y colaborando en un grito común. o
La creadora exhibe desde ayer en la galería Aleph la exposición ‘Fragmentos de instantes evocados’
Elena Poblete atrapa la secuencia de acción de un grito vital y optimista




















