I Edición de los veranos de La Veleta
Franco y Hitler en Hendaya, según una comedia musical de Macías y Guimaraes
25/07/2009 - 22:45 Escrito por J. I. Sanz
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L. M. / Almagro
Corre el mes de octubre de 1940 y los dos personajes se encuentran en la estación de trenes de Hendaya, donde sostienen una reunión de siete horas de duración y cuyo contenido real aún es un misterio. Mas no para la Compañía que comandan Pepe Macías y Carla Guimaraes, quienes están seguros que el objetivo de Hitler era hacerse pasar por Franco y a pesar de las negativas de éste, finalmente lo logra. De esta forma un Hitler transformado en Franco mantendrá hasta su muerte cuarenta años de cruenta dictadura, mientras que por su parte, la conducción del resto de la guerra por un Franco transformado en Hitler deriva en el peor fracaso de Alemania y el Tercer Reich.
Los detalles cotidianos, los comentarios en voz baja de un anecdotario que se desnuda con alegría los tics y las manías, los gestos típicos y las conductas arquetípicas de Franco y de Hitler, con sus  prejuicios, sus íntimos miedos y  las debilidades ocultas bajo sus poses despóticas, constituyen el alimento de esta parodia que pasa a su manera una página sangrienta y terrible de la historia del continente, ridiculizando hasta la carcajada el empaque y el boato de estos bigotudos “iluminados”. Ni sus relaciones íntimas, ni la de sus subalternos, ni la locura que casi acaba con un mundo que aún no se recupera de aquellos sueños megalómanos, escapan a la ácida mirada, no por ello menos divertida, por momentos farsesca y siempre sobre la ola del estilo que pauta un musical sencillo, con brío y buen ritmo escénico.
Es una constatación que el poder burlarse de los dramas que forman parte del tiempo pasado, esa capacidad de reírse de sí mismo y reconocerse en el error, la tragedia o los desatinos, en general es un gesto de una nueva madurez. También lo sería la otra cara, la que realmente puede hacer de la memoria histórica una fuente para evitar caer en los mismos errores una y otra vez. Al final de esta comedia, luego de la risa, hay un cierto “algo” que queda en el aire, que deja al público un punto de reflexión en medio de la sonrisa.

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