Luis Prado, cantante y compositor de Señor Mostaza, acudirá con su piano, acompañado del guitarrista Paco Tamarit, el viernes a Pachamama, donde ofrecerá más de hora y medio de concierto de canciones propias -de sus “tres álbumes y medio”- y ajenas -de The Beatles, Grease, David Bowie, Rolling Stones y Abba-, más las que “nos pidan”.
“En los pianacústicos metemos muchas versiones y dejamos que la gente pida canciones. Otra cosa es que las toquemos, pero nos solemos arriesgar un poco y muchas veces eso produce unos resultados que ni te esperabas. En los pianacústicos ha habido momentos gloriosos y otros no tanto pero que son los que al final permanecen en la memoria”, asegura Prado. Con letras que conjugan ingenuidad y acidez y un sonido en el que prevalece el piano de Prado, los valencianos Señor Mostaza, cuyo último disco Podemos sonreír tocarán en Pachamama, son uno de los grupos más originales en la música española creando temas en los que “hay mucho de travesura y diversión”, con el humor y la poesía de lo cotidiano como aliados. Los miembros de Señor Mostaza- además de Prado y Tamarit, el bajista Alejandro ‘Boli’ Climent y el batería Eduardo Olmedo- tocan con otras formaciones y simultanean los directos como grupo con la vertiente pianacústica, comenta Prado, quien se embarcó en la gira de despedida de Miguel Ríos, mientras que Climent está de bolos con Fito y ha estado también con M-Clan.
Luis Prado, de padre culipardo y madre de Valdepeñas, tocó con The Flauters en localidades como Bolaños y Criptana, pero ésta es la primera vez que viene a Ciudad Real con Señor Mostaza.
PREGUNTA.- El pianacústica es un formato más próximo...
RESPUESTA.- Sí, a veces es divertido ver de dónde salen las canciones, percibir el esqueleto, y todas la canciones de Señor Mostaza las he hecho al piano por lo que hacemos la versión más desnuda de los temas en estos directos, que conceden más proximidad y a veces la oportunidad de interactuar un poco con la gente.
P.- ¿Cómo describirías Señor Mostaza?
R.- Suelo describirlo como el grupo que a mí me gustaría oír de vez en cuando en la radio. Intento hacer las canciones que a mí en un momento dado me gustaría escuchar en castellano, aunque también siempre digo que hay veces que me gustaría que el cantante, que soy yo, fuera un poco mejor.
P.- Aunque sea un proyecto grupal, ¿ves proximidad con algún cantautor, sobre todo en este formato más desnudo?
R.- No mucho porque la música que me inspira es más de grupos y, en realidad, cuando hago acústicos adapto más las canciones que al revés. No es que haga una canción de cantautor y la adapte para el grupo, sino que me suele pasar al revés. Al tocar los temas en plan desnudo, sin bajo ni batería, se aproximan más a ese estilo, pero no veo proximidad con cantautores ya que casi todos los músicos que me han influido más hacían canciones para bandas.
P.- ¿Cuáles son los ingredientes de Señor Mostaza?
R.- Muchos acordes y mucho pop, aunque también me gusta mucho la música negra, y luego en las letras me decanto por que sean mínimamente originales. No quiero decir lo mismo o de una forma con la que ya se haya dicho mil veces. Al hablar del grupo, también se tiende a acudir al referente Beatles, porque ahí se junta pop y la música negra, pero podríamos al mismo tiempo hablar de Supertramp, Rolling Stones y un montón de gente más.
P.- Vas desde los juegos vocales de grupos como The Beatles hasta el hilo musical de Mercadona -el cual aparece en uno de sus temas-...
R.- Es que Mercadona inspira, cuando vas por los pasillos… Ahí hago algunas letras. Mientras que la música es un acto más espontáneo que surge sentado al piano, la letra la vas haciendo a través de los días, encontrando líneas que pueden venir en cualquier momento.
P.- Por ejemplo, buscando una oferta...
R.- Exacto, o en la sección de congelados.
P.- Aparte de Arconada -a quien dedica una canción-minitragedia-, ¿cuáles son tus ídolos?
R.- Ya no sé si tengo ídolos. Los ídolos se tienen, sobre todo, de pequeño. De adulto tener ídolos es casi insano. Otra cosa es la gente a la que admiras, aunque no sea con la pasión como cuando eras pequeño. En la canción sí que hay un ídolo -Arconada-, al que el crío ve cómo de repente falla y todo el mundo se mete con él...
P.- ¿Y a nivel musical a quién admiras?
R.- A un montón de gente. Últimamente no paro de oír al pianista estadounidense Randy Newman, autor de famosas canciones de Toy Story, pero con una amplia trayectoria. Cualquier cosa que toca me convence. No obstante, admiro a muchísimos otros en el mundo de la música.
P.- Contigo parece que no sólo cantan bien al piano canciones ingeniosas los argentinos como Calamaro, Andy Chango, Fito Páez,…
R.- Reconozco que siempre me he inspirado más en la parte anglófila y, aunque también en su día grabé con Ariel Rot, no he mirado mucho hacia Argentina. Al hacer letras en español, pueden recordar los estilos, pero si nos ponemos a buscar a pianistas cantantes me he fijado más en artistas británicos y americanos como, por ejemplo, Elton John.
P.- ¿Por qué crees que cuesta en España que triunfe un grupo en el que prevalece el piano?
R.- Aparte que el hecho de no estar en Madrid o Barcelona influye un poco, nuestra propuesta no casa ni en la música mal llamada comercial ni tampoco en los sectores del indie más de festivales. A pesar de que yo la considero muy accesible, a la gente parece que le cuesta encontrar el sitio en el que ubicarnos y eso a veces nos ha perjudicado. Es estar un poquito en tierra de nadie.
P.- Lo que está claro es que es una propuesta muy propia y personal.
R.- Pero no ha sido buscada premeditadamente, creo que ha sido con el tiempo.
P.- Crees que en estos momentos de crisis ¿Podemos sonreír?
R.- Claro, eso no te lo puede quitar nadie, no te lo pueden recortar
P.- ¿Incluso lo recomiendas?
R.- Sí, incluso aunque sea sonreír como un gilipollas.
P.- ¿Qué aconsejas en un momento como el de ahora?
R.- Montar un grupo no, es poco rentable. Recomiendo carpe diem.
P.- ¿Señor Mostaza tocaría con Las Ketchup?
R.- Habría que verlo. Cosas más raras nos han propuesto.


















