Zahora propició una roquera noche de fidelidad a Los Suaves

suaves zahora

suaves zahora

No es precisamente un jovencito con una efervescente energía que le impida controlar efusivos saltos, pero más de una vez Yosi, con sus nevados rizos y larga barba blanca hasta el pecho, se lanzó al público quien le sujetó hasta su recuperación en el escenario por parte de un siempre atento roadie, que se convirtió en el sexto componente de Los Suaves, alerta continuamente ante las travesuras del cantante con aspecto de viejo roquero, incluso hippy, pero con alguna que otra tendencia punk.

No es precisamente un jovencito con una efervescente energía que le impida controlar efusivos saltos, pero más de una vez Yosi, con sus nevados rizos y larga barba blanca hasta el pecho, se lanzó al público quien le sujetó hasta su recuperación en el escenario por parte de un siempre atento roadie, que se convirtió en el sexto componente de Los Suaves, alerta continuamente ante las travesuras del cantante con aspecto de viejo roquero, incluso hippy, pero con alguna que otra tendencia punk.
Fue un concierto el de Zahora de recuerdos y encuentros. Para muchos, de rememorar clásicos temas con los que crecieron y para otros de conocer a uno de los grupos, y en especial su vocalista, más emblemáticos del rock en castellano.
Con puños en alto y vítores a Los Suaves y Yosi, junto con alguna bandera de Vigo y bufanda de La Coruña, el público manchego recibió al grupo orensano, cuyo directo estuvo precedido de Mystérika, que animó, con versiones incluidas, la velada.
El rock añejo y auténtico de Los Suaves desembarcó con temas como San Francisco Express y Palabras para Julia e incrementó el feeling con sus seguidores con las rotundas Malas noticias, Maldita sea mi suerte y Dulce castigo, para ir desgranando otras perlas de sus más de treinta años sobre los escenarios -como ¿Sabes?¡Phil Lynott murió! o Si pudiera-, confirmando la conexión con un público muy fiel que no dejó de saltar y corear cuando llegaron Dolores se llamaba Lola, Mi casa es el rock and roll o su versión del tema Antisocial, de los franceses Trust? y que popularizó Anthrax.
Yosi se gustó en el escenario, arropado por una sólida base rítmica y las diabluras en las seis cuerdas de Alberto Cereijo y Fernando Calvo. Amagaron con irse en un par de ocasiones, pero regresaron para agradecer la cálida acogida del público ciudarrealeño con bises y una brillante cascada de punteos final con la que culminó una festiva cita que luego continuaron varios de los músicos de Los Suaves en los bares del Torreón.