Jorge Ureña / Ciudad Real
Temporada de éxitos, de ascensos y de crecimiento generalizado en el baloncesto de Ciudad Real. Queda claro que cuando hay un referente cercano en el que los chavales pueden ver un ejemplo y un reto de futuro, la base sale más y cuando hay cantidad acaba saliendo la calidad.
Este año los referentes, los mejores equipos de baloncesto de la provincia, han cumplido con los deberes marcados a principio de temporada, protagonizando una campaña que no se recordaba, con un doble ascenso de categoría.
Subió el Fundación Adepal de Alcázar de San Juan después de una grandísima temporada. Los alcazareños ya son equipo de LEB Oro, y eso son palabras mayores.
El conjunto de Alcázar lleva un par de temporadas siendo el referente baloncestístico provincial, tanto por la categoría en la que ha estado el equipo como por sus ambiciosos objetivos y, como no, por su ruidosa y fiel afición.
Son un ejemplo a seguir de cómo se eleva un proyecto prácticamente desde la nada. Su temporada ha sido para enmarcar, con un equipazo que lo ha dado todo en la cancha, siempre con el apoyo de sus aficionados. Entrega total de equipo y afición desde el primer partido de la temporada hasta el último. Y ahora nuevos retos por delante en LEB Oro.
Luego está lo del Reale Ciudad Real, que, tras una campaña irregular, cuajó unos play-off de altísimo nivel para conseguir también un ascenso muy perseguido.
El conjunto capitalino comenzó la temporada con cambio de entrenador, algo que siempre suele servir de acicate pero que, de inicio, conlleva un periodo de adaptación más o menos largo entre jugadores y técnico.
Y justo eso fue lo que pasó. El equipo empezó a entrenar y Jesús Muñiz, nuevo técnico elegido por la directiva para suplir a Marco Marcos, se puso manos a la obra para trasladar a sus hombres sus conceptos, su idea de baloncesto.
Aunque el equipo trabajó bien desde un principio, en la cancha no se terminaba de ver un grupo consolidado y con las ideas claras. A partidos muy buenos le seguían otros más bajos. Derrotas y victorias se intercalaban sin que se lograra la regularidad necesaria. Aún así el grupo no se resintió, siguió trabajando y aplicando las ideas de Muñiz.
Poco a poco el día a día fue dando sus frutos y el equipo ascendía posiciones, a la vez que mejoraba sus prestaciones, aunque durante toda la temporada sólo dio su verdadera medida en algunos partidos.
Así, con irregularidad, el equipo logró el primer y fundamental objetivo de la temporada, que no era otro que el de meterse en play-off. Eso sí, se logró firmando la sexta posición en la tabla, algo lejos de lo que se esperaba de este equipo.
Pero lo bueno estaba por llegar. El Reale se olvidó de todo en los play-off y se tomó la fase decisiva de la temporada como si empezara de cero. El equipo se centró, hizo su trabajo y firmó una fase de ascenso extraordinaria.
El primer equipo en caer bajo el ascenso imparable de los de Muñiz fue el Etosq Ucam de Murcia. Eliminatoria de nervios de punta que llevarían al Reale un paso más lejos.
El siguiente de la lista fue el Palma Basket. Otra eliminatoria complicada, como no podía ser menos, que el conjunto ciudarrealeño solventó con algunos problemas puntuales que el grupo supo levantar.
Luego llegó el último peldaño, la eliminatoria definitiva ante el Santfeliuenc, un club histórico que terminó doblando la rodilla ante el Reale Ciudad Real que festejó en tierras catalanas su mayor éxito hasta la fecha.
Más éxitos
Otros éxitos “menores” del baloncesto provincial en esta gran temporada nos los recuerdan desde la Federación de Baloncesto de Castilla-La Mancha, como ascenso del Piedrabuena a Primera Autonómica, el logro del Grupo 76 Alkasar senior masculino, que ganó la Copa Federación de 1ª Autonómica y el Cenforde Cervantes femenino senior, que disputó la final de la Copa Igualdad.
Además, en categorías inferiores el equipo infantil femenino del Grupo 76 ha sido campeón de Castilla-La Mancha. Subcampeones de CLM han sido el cadete femenino del Grupo 76, el junior femenino del Cenforde Cervantes y el júnior masculino de Puertollano.
A título individual, Yolanda Meneses y Sergio Hervás, ambos de Puertollano, han sido los mejores jugadores de las fases júnior.
Enorme temporada del baloncesto de la provincia de Ciudad Real que no sólo está alcanzando altas cotas de calidad en categorías senior, sino que las canteras por las que tanto se está apostando empiezan a dar frutos.
La próxima temporada se presenta con una enorme ilusión con dos equipos de la provincia afrontando nuevos y ambiciosos retos y cientos de jóvenes continuando su trabajo en los equipos de base. Esperemos que la 2010/11 sea al menos tan buena como la que ahora se despide.
DOS IMPORTANTES ASCENSOS HAN ELEVADO EL NIVEL BALONCESTÍSTICO CIUDARREALEÑO
El baloncesto provincial se hizo mayor en la pasada temporada


















