Cristóbal Moraga dimite como presidente del Atlético Tomelloso

Chicastro Tomelloso
Cristobal Moraga (centro) ha hecho oficial su dimisión en una rueda de prensa

Cristobal Moraga (centro) ha hecho oficial su dimisión en una rueda de prensa

Lo ha hecho oficial en la tarde de este viernes en una rueda de prensa, tras consensuarlo con su junta directiva. La tasa por la publicidad estática del Paco Gálvez interpuesta por el Ayuntamiento, la gota que ha colmado el vaso.

No es una broma ni tampoco es 28 de diciembre, pero 24 horas después la bomba ha saltado en Tomelloso al presentar en la tarde de este mismo viernes Cristóbal Moraga su dimisión como presidente del club, tras consensuarlo con su junta directiva después de la última zancadilla del Ayuntamiento de Tomelloso que hace imposible e inviable desarrollar el proyecto del Atlético Tomelloso.

Esa gota que ha colmado el vaso es el asunto de las tasas que hay que pagar por las vallas publicitarias del Paco Gálvez. Para que ustedes se hagan una idea, por una publicidad de 200 euros, el empresario (al que le ha llegado dicha notificación) o el club, tienen que pagar una tasa de algo más de 150 euros. Esta última zancadilla ha sentado tan mal al presidente que ha decidido abandonar el barco.

Bien es cierto que hay una normativa legal que habla de las tasas por inserción publicitaria, pero ésta se refiere a las calles de la localidad de diferentes categoría, mientras que el Atlético Tomelloso defiende que el Paco Gálvez no es una calle de Tomelloso y que solo se abre al público cada quince días.

En la sala de prensa del Paco Gálvez, Cristóbal Moraga ha comparecido ante los medios para informar de la decisión y argumentar los motivos. Y es que Cristóbal aseguraba estar “harto” de tantas zancadillas en un proyecto que a él y a su junta directiva le está costando tiempo, esfuerzo, dinero y salud. Y es que de las cuatro patas que sujetan el proyecto, solo una está rota, es decir, que lo deportivo, lo social y lo económico son pilares sólidos, pero la parte institucional es la que está fallando y el todavía presidente está cansado de recoger una y otra vez los bártulos.