La “conexión castellano-manchega” en los amaños de partidos

Francisco J. Otero Ciudad Real
Jonan García e Iván Moreno, en los dos extremos de la fila de abajo, con el Guadalajara/ CD Guadalajara

Jonan García e Iván Moreno, en los dos extremos de la fila de abajo, con el Guadalajara/ CD Guadalajara

Los dos cabecillas de la trama de los amaños, Iván Moreno y Jonan García, coincidieron en el CD Guadalajara la temporada 2011/2012.

El miércoles, el juez ordenó la prisión incondicional para Jonan García e Iván Moreno, cabecillas de la trama de amaños de partidos en Segunda División B y Tercera División. El primer estuvo señalado desde el principio. El nombre del segundo solo se conoció cuando acudió a declarar. Se hizo patente entonces la importancia de la “conexión castellano-manchega” en el entramado. Basta con repasar la trayectoria de ambos jugadores para comprobar que ambos coincidieron en un vestuario: el del CD Guadalajara el primer año que jugó en Segunda División.

El jugador extremeño Iván Moreno es de los pocos que hizo el camino de Tercera a Segunda vestido de morado. Desembarcó en el Pedro Escartín la temporada 2006/2007. Consiguió el ascenso a Segunda B, categoría en la que permaneció cuatro temporadas, hasta que en la 2010/2011 logró el ascenso a Segunda. La temporada siguiente, Moreno jugó por primera vez en la categoría de Plata del fútbol español. Fue entonces cuando llegó el vasco Jonan García. La sociedad solo duró una temporada, porque a la siguiente, Jonan se marchó al Alavés e Iván a la Ponferradina.

Iván Moreno regresó a Castilla-La Mancha la temporada 2015-2016, para jugar en La Roda en Segunda B. Esa campaña colgó las botas por culpa de un golpe con un jugador del Amorebieta. Una hernia le aconsejó dejar el fútbol, aunque todo indica que lo hizo solamente sobre el césped. Jonan García se había retirado una temporada antes después de jugar en el Othellos Athienou chipriota. Según afirma El Confidencial, en Chipre y anteriormente en Grecia, Jonan pudo acceder a una “buena escuela” de amaños. El fiscal jefe de Badajoz explicó que la red funcionaba en tres niveles. Situó a Jonan e Iván en el primero, probablemente acompañados por otros dos exfutbolista; a cuatro o cinco jugadores, casi todos de provincias andaluzas, en un segundo nivel; y un tercero con los jugadores que efectivamente llevaban a cabo en el campo las acciones por las que apostaban en China, donde estaban los “capitalistas”, que exigían un mínimo de cinco jugadores en el ajo del amaño para invertir.