Victoria de raza del Manchego

Un equipo azul de menos a más supera al potente Conquense con un gol de Pablo de Haro en el tramo final (1-0)

Raúl Fernández
Ciudad Real

No fue un buen partido. Fue realmente aburrido y soso, sin ocasiones hasta el minuto 70. A partir de ahí el Manchego creció en el césped, tiró de raza y amedrentó a un Conquense que llegaba a la Ciudad Deportiva Sur con una racha de quince partidos consecutivos sin perder. Ese coraje de los azules, quizá sacado tras una semana de conflicto extradeportivo que afecta al equipo, tuvo su premio con un buen gol de Pablo de Haro que sirvió para sumar un nuevo triunfo. Los jugadores se reivindicaron sobre el campo con tres puntos que le igualan al Almansa en la sexta plaza, algo meritorio en medio de una situación enredada en el club y que vivirá próximamente nuevos capítulos. La plantilla y el técnico, al menos, sí que hicieron bien sus deberes.
Valiente salió al campo Manchego, con un claro 4-4-2 y jugadores ofensivos como Douglas, acompañante de Diego Rivas en el medio, Joni y Ferrán por bandas y Jesute y Pablo de Haro como delanteros. Esa idea local y la apuesta también del Conquense de ir arriba gestaron en los primeros minutos un duelo abierto, con algo más de control local, pero con escasos acercamientos a las áreas. Las intenciones eran buenas, pero no había claridad con el balón y eso luego convirtió el encuentro en insípido, aburrido en muchos momentos.
Tardó en llegar la primera ocasión y tampoco fue excesivamente peligrosa. Fue en el minuto 15 cuando el conquense Héctor remató de cabeza un balón que detuvo con ciertos apuros Sergio. Con la inercia de esa acción los visitantes fueron tomando las riendas de un juego que se fue enredando, con muchos fallos en los pases, numerosas pérdidas y excesivas faltas. Un fútbol en el que el Manchego, que no veía puerta contraria, se encontró muy incómodo.
Al descanso se llegó sin nada reseñable, con momentos sólo de bravura que no fueron suficientes a ninguno de los dos para romper un 0-0 que reflejó claramente lo ocurrido sobre el césped: ninguna jugada de desequilibrio y ninguna acción de gran peligro. Así era imposible marcar.
La vuelta a la escena no fue mejor. Ni uno ni otro pudieron generar juego y sólo tiraron de fortaleza en las disputas para guardar las porterías propias, a las que ni siquieran se asomaban. Al menos, poco a poco, fue el Manchego el que quiso proponer al fin algo más en ataque, trianguló mejor en el medio y pudo pisar área, pero no vio el último pase para poner peligro en la meta de Dani.
El Conquense movió ficha con la salida al campo de Corrales y el delantero Adi, que ya había jugado esta temporada en la Ciudad Sur con el Guadalajara. Aquella vez fue expulsado, algo que no ocurrió en este choque. Esos cambios no incentivaron a un cuadro de Cuenca conformista y que empezó claramente a verse superado en intensidad por el Manchego.
Y fruto de ello, a falta de un cuarto de hora, llegaron las oportunidades. Y la grada se animó. Primero un defensor birló a Lomas un disparo claro dentro del área y minutos después Dani se lució a tiro de Jesute desde la frontal. En la siguiente acción llegó la más clara, un sensacional lanzamiento de Lomas que pegó en el palo, casi en la cruceta izquierda de la portería conquense.
Con un juego más animoso, el Manchego encontró el premio que a esas alturas ya mereció. Un intento de disparo de Fernando cayó en las botas de Pablo de Haro, que dentro del área repitió tiro para batir al meta visitante. Los azules se ponían por delante.
Lejos de echarse atrás, los de Armindo siguieron insistiendo. Y marcaron de nuevo, de cabeza por medio de Jesute, pero el juez de línea anuló el gol por fuera de juego. No sufrió el Manchego en los minutos finales pese a la insistencia del rival, impotente ante el gran trabajo de un equipo que firmó su reivindicación. Ahora toca que se aclaren en los despachos.