La banca islámica avanza en Europa

La llegada masiva de refugiados sirios ha sido noticia en Europa durante los últimos meses. El dilema político y económico está servido, lo que ha llenado las portadas de la prensa del continente y medio mundo. Sin embargo, un fenómeno íntimamente relacionado con este movimiento migratorio ha pasado mucho más desapercibido, teniendo tanta o más importancia. Se trata de la banca islámica, que cada vez tiene más presencia en nuestro continente. Hemos consultado a expertos del comparador bancario Busconómico para obtener más información al respecto.

El banco islámico KT-Bank abre su primera oficina en Frankfurt

El pasado julio, el banco islámico KT-Bank abrió su primera oficina en Frankfurt, tras contar con el visto bueno de las autoridades financieras alemanas. Si bien su objetivo era haber abierto 200.000 cuentas para finales del año 2018, lo cierto es que la cifra se les ha quedado muy pequeña antes si quiera de haber terminado el 2015. La afluencia de inmigrantes llegados a Alemania huyendo del conflicto en Siria ha supuesto un gran impulso a los objetivos del KT-Bank, filial de Kuveirt Türk, una entidad bancaria turco-kuwaití en funcionamiento desde los años 70.

Tras la apertura de la oficina en Frankfurt, se han sucedido las de Berlín y Mannheim, y tiene previsto instalarse en Colonia y Düsseldorf

¿Cómo funciona la banca islámica?

Sometimiento a la ley Sharia. A menudo, el sector bancario en Europa es tachado de inmoral y de llevar a cabo prácticas reprochables, como la utilización de productos de financiación abusivos o la inversión en sectores como el armamento.

La banca islámica, sin embargo, se ve sometida a las reglas del Corán, lo que supone la imposición de una serie de prohibiciones fundamentales:

  • El cobro de intereses, lo que se conoce como Riba.
  • La asunción de grandes riesgos o Gharar.
  • Las apuestas o Maysir.
  • La inversión en empresas que no respeten la ley Sharia, es decir, que se dediquen a la producción o venta de alcohol, tabaco, carne de cerdo, pornografía, juego, armamento, etc.

Además, se establecen algunos ratios financieros que deben ser respetados, los cuales tienen mucho que ver con el nivel de endeudamiento. No en vano, y tal como hemos señalado, la asunción de grandes riesgos, está prohibida.

La banca islámica está concebida como un instrumento de ayuda el pueblo musulmán, motivo por el cual, muchos productos implican la asunción compartida de los riesgos, así como las pérdidas y beneficios cosechados.

Supervisión de la ley Sharia

Con el propósito de supervisar el cumplimiento de la ley Sharia por parte de la entidad bancaria y aceptarla como halal, dicha entidad suele contar con un comité de expertos en finanzas y el islám, denominado Sharia Scholars. Los preceptos de la ley Sharia son, por supuesto, objeto de interpretación, de manera que existen comités más laxos que otros. En cualquier caso, una vez el comité verifica que la entidad bancaria cumple con la ley islámica, se emite un certificado denominado Fatwa.

El KT-Bank no es la primera entidad financiera islámica instalada en Europa. Si bien algunos portales de noticias se han aventurado a proclamar la recién llegada de la banca islámica a Europa, lo cierto es que hace algunos años que varias instituciones financieras islámicas están asentadas en Londres. En el caso de España, el Instituto Halal lleva años proporcionando servicios financieros a los musulmanes afincados en nuestro país. Es más, instituciones bancarias occidentales de primer nivel, como el Deutsche Bank o el HSBC ofrecen servicios financieros respetuosos con la sharia

¿Cuáles son los principales productos financieros de la banca islámica?

A la hora de desenvolverse con soltura en el sector de la banca islámica, sus clientes necesitan familiarizarse con una serie de conceptos que aluden a los principales productos bancarios que tienen a su disposición.

  • Wadi`ah: Se trata de una especie de depósito garantizado que, según los casos, podrá ser de libre disposición por parte del cliente cuando lo estime oportuno, o bien será objeto de compensación mediante un obsequio, por el tiempo durante el cual el banco ha retenido el capital.
  • Ijara: Se trata de un contrato de arrendamiento establecido entre el banco y el cliente, a través del cual, éste último paga al primero una serie de cuotas a cambio del uso del bien arrendado.
  • Mushrakah: En este caso, se refiere a una sociedad firmada por, al menos, dos partes, las cuales aportan trabajo y capital, repartiéndose también las pérdidas y los beneficios.
  • Murabahah: Una de las formas más habituales de financiación ofrecida por los bancos islámicos es este contrato de compra-venta, a través del cual es el banco el que compra el bien.
  • Mudarabah: Consiste en un préstamo llevado a cabo entre dos partes –Rab ul Nal o inversor, y Mudarib- para dar comienzo a una actividad empresarial.
  • Sukuk: Pagarés utilizados en la banca islámica.
  • Takaful: Es una modalidad de seguro respetuosa con la ley sharia.

El futuro de la banca islámica en Europa

La falta de armonización entre las jurisdicciones occidentales y las de medio oriente, así como de mecanismos para llevar a cabo una adecuada evaluación del riesgo han supuesto una limitación a la hora de permitir el asentamiento de instituciones bancarias en Europa. Sin embargo, esta coyuntura parece estar cambiando rápidamente, a tenor de los resultados cosechados por el KT-Bank y sus planes de expansión. No sería de extrañar que, poco a poco, pudiésemos ver más entidades bancarias islámicas asentarse en toda la zona euro, dispuestas a hacerse un hueco entre la creciente población musulmana que reivindica poder gestionar su dinero en un banco que respete sus creencias y cuyas prácticas sean un fiel reflejo de éstas.