Raúl Fernández
Ciudad Real
El Manzanares arranca el año con un partido de máxima importancia. Su pelea por la permanencia llega este miércoles a un punto muy elevado, toda vez que rendirá visita a un rival directo en esa lucha constante por sobrevivir en la categoría. Los de Torreca juegan en el campo del Torrijos (20.30 horas), en el que será un envite entre dos conjuntos que a día de hoy se encuentran metidos en las posiciones de descenso. Ni ganar ni perder supondrían un golpe definitivo en la tabla clasificatoria, pero sí un grandioso paso adelante o hacia atrás en el aspecto anímico. Y eso, con la segunda vuelta por jugar, puede ser muy significativo.
Penúltimo clasificado, el Manzanares cuenta con dos puntos menos que su rival torrijeño, por lo que un triunfo le llevaría a cobrar ventaja en esa lucha por la existencia. Por contra, la derrota alejaría a un adversario directo a cinco puntos, una distancia todavía salvable, pero ya elevado para ese aludido aspecto de la psicología.
La buena noticia con la que cuenta el bloque manzanareño es que acudirá al encuentro sin ninguna baja en sus filas, algo fundamental para una plantilla ya de por sí limitada en cuanto a su número. El que se presenta como duda es la última adquisición de los franjiblancos, Néstor Castañeda, fichado la pasada semana procedente del Atlético Teresiano. El club está esperando el permiso de la Federación Española de Fútbol para que el colombiano reciba el documento necesario que le permita jugar en categoría nacional, por lo que, si éste llega antes del partido, Néstor sí que podrá tener sus primeros minutos.
Sea como fuere, el Manzanares está obligado a vencer en una cita que se presume muy importante para su objetivo. El año ha empezado duro. o
TERCERA DIVISIÓN
Duelo clave para un necesitado Manzanares




















