Belén Rodríguez
Ciudad Real
El Banco de Alimentos de Ciudad Real, organización benéfica que trabaja desde 2006 para conseguir alimentos y ponerlos al alcance de gente con pocos recursos, demostró el jueves su gran poder de convocatoria, esta vez con el primer Maratón contra el Hambre que en doce horas se había fijado como objetivo obtener 100.000 kilos de alimentos no perecederos o en su defecto dinero para comprarlos. Una cifra contundente que no estuvo lejos de la primera estimación: 70.000 kilos, nada más cerrarse la cuestación a las nueve de la noche y a falta de contabilizar lo recaudado en el concierto y fiesta posterior.
Segundo Alcázar, el presidente de esta organización con amplío respaldo del Ayuntamiento de Ciudad Real, destacó entre las decenas de donativos el de alguien que les dejó “un billete de quinientos euros” y sobre todo el cheque de 15.000 euros que aportó la Asociación de Trabajadores de Caja Rural de Ciudad Real (ahora Globalcaja) y que Alcázar recibió de manos de Enrique Ayala. También acudieron niños con sus padres a depositar su donativo, colegios, particulares y organizaciones como la Asociación de la Prensa de Ciudad Real. Entre las autoridades destacó la participación en la cuestación de la alcaldesa Rosa Romero y varias concejalas que dejaron unas bolsas de comida en nombre del Ayuntamiento de Ciudad Real. Por la mañana lo había hecho también el delegado de la Junta de Comunidades en la provincia, Antonio Lucas-Torres.
El Banco de Alimentos tuvo también el respaldo de la empresa Beta Comunicación con su director, Luis Navarrete como un voluntario más en las tareas de difusión y captación de donativos, además de Seur, que trasladó los miles de kilos recaudados en varios contenedores hasta el almacén.
Voluntarios de todo tipo
El Banco de Alimentos se encargará de distribuir la comida a través de asociaciones y ONG’s benéficas de la capital y la provincia. En el último año el Banco ha repartido comida entre parados sin recursos. La organización que preside Segundo Alcázar se ha labrado no sólo una reputación en estos años de existencia en Ciudad Real (se creó en 2006) sino toda una red de voluntarios, la mayoría “gente de edad”, como se describen ellos mismos, aunque también y como se ve en esta fotografía hay gente joven volcada en el proyecto.
Jerónimo González es uno de esos voluntarios veteranos: “Hemos ido paso a paso y cada vez tenemos más éxito. Empezamos con recogida en los centros comerciales, luego la operación kilo y ahora esto. Tenemos éxito porque lo hemos provocado por así decirlo nosotros”, subraya.
Antes de dar la comida el Banco se cerciora de que quién las pide realmente tenga necesidad.
















