Una de las alternativas terapéuticas más extendidas en nuestros días es la llamada terapia individual. No sólo en el aspecto psicológico, sino también en el físico. Muchas alternativas se ofertan a la hora de que un paciente recién operado, pueda escuchar algo de música tranquilizadora que le alimente el espíritu, es algo más que lo que llegamos a observar.
La música no es sólo placer, sino también salud. Actúa como un resorte que empuja a una persona a conectar con sus emociones para abrirse más al exterior.
Al ser una forma de comunicación no verbal, enseña a hablar sin palabras a los que tienen problemas para relacionarse. También ayuda a ordenar la mente y desaloja casi todos los males comunes, principalmente el estrés.
La terapia basada en la música, es una técnica aplicada a personas que tienen problemas para relacionarse, personas con dificultades importantes a la hora de buscar interacciones sociales.
La terapia basada en la música es también nexo de unión entre terapeuta y paciente.
Funciona mediante una serie de técnicas reactivas aplicadas e individualizadas en las que el paciente puede utilizar su cuerpo, voz o instrumento musical, para producir sonidos, o receptivas, en las que el paciente escucha una grabación o un disco de música preconcebida.
Es una técnica bastante fiable. Hoy en día, la técnica está implantada en los centros de educación especial, geriátricos y de drogodependencia. En EEUU es carrera universitaria desde los años cincuenta y se usa en hospitales o centros sanitarios.
Desde hace unos años, también se utiliza para el tratamiento de la ansiedad o el estrés, patologías importantes como el autismo, la psicosis o la esquizofrenia, como terapia alternativa o complementaria.
Para el tratamiento de problemas de orden genético es una buena manera de comunicarse con ellos, disminuyendo la agresividad o la hiperactividad infantil. Puede funcionar como terapia funcional y de choque en momentos iniciales del tratamiento.
La persona, verbaliza sus emociones, reacciona ante el estímulo sonoro, despierta vivencias escondidas, se expresa a través de dibujos o palabras y comenta lo que piensa y siente.
El objetivo de la terapia es buscar la afinidad entre el estado y la melodía.
El efecto físico mayor es la modificación de los ritmos respiratorios y circulatorios, el tono muscular y la actividad hormonal, liberando sustancias y componentes cerebrales, beneficiosos para la salud.