Los abrazos del poder
 
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31/01/2012 - 11:01 Escrito por Juan Gómez

He observado cómo se saludan últimamente los políticos triunfantes. Una buena parte de ellos, al abrazarse durante los actos públicos, lo hacen de una manera muy peculiar. Me ha llamado la atención cómo mentienen una mano en la espalda del saludado con la que le dan unos frotes por el lomo, unas pasadas continuadas a modo de caricias o restregones, según la intensidad del abrazo.

Lo he observado durante estas últimas semanas, con ocasión de tantas tomas de posesión de nuevos altos cargos y, de manera muy especial, a la entrada y la salida del juicio a Francisco Camps en Valencia y durante el acto de toma de posesión de Ana Botella como alcaldesa de Madrid, cuando ocupó la vacante dejada por Alberto Ruiz Gallardón tras lograr su ansiada cartera ministerial.

No sé si solo se saludarán así los amigos del alma, o es que se habrá instaurado como costumbre entre los correligionarios tan estrechamente unidos por los lazos de hermandad que siempre proporcionan los triunfos electorales y la llegada al poder. Antes no se saludaban de esta manera. Antes se daban unos sordos manotazos detrás de la hombrera del abrigo loden en invierno, o unos agudos palmotazos en los trajes de alpaca durante el verano. Pero ese sobeteo en el costillar, ese masajeo dorso-lumbar de sube y baja con la mano abierta como prolongación del abrazo, yo no lo entiendo.

Por qué se saludan así ahora? Se contagiará esta moda a todas las familias del arco parlamentario, o será patrimonio exclusivo del centro-derecha? Qué significan estas pasadas por el lomo? Alguien lo sabe?

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Comentarios (5)enviar comentario enviar comentario
5 | Yogui 31/01/2012 21:22
Esta es fácil, simplemente están comprobando la complexión física de su ahora amigo y compañero de partido para cuando, en un futuro, tengan que quitárselo de enmedio.
4 | JLM 31/01/2012 18:08
En realidad, ese sobo-restriego nace y procede de los Tanatorios, donde los deudos abrazan a la viuda (ya sabéis que los hombres cascamos antes) o la sufrida madre que ha perdido a su hijo/a, y como tranquilizante (ea, ea, ea) adulto y cariñoso se les da una ligera friega por la espalda, suave, solidaria y cálida, que quiere producir un efecto consolador o tranquilizante en quien es abrazo porque sufre. Dicho esto, estoy contigo, Juan, en mi desconcierto, porque en el sobeteo les he visto llegar hasta donde la espalda pierde su honesto nombre, y eso sí que no sé cómo interpretarlo.
3 | eugenia de montijo 31/01/2012 16:15
A eso se llama: fisioterapia respiratoria,normalmente el palmeteador (currante a la sombra) intenta que el palmeteado (algun/os escalones por encima) recuerde...recuerde, y,a sabiendas que puede llegar el atragantamiento, se anticipa al mismo y palmetea y masajea con brío no vaya a sucumbir y dejarlo en el abyecto anonimato.
Laura, yo creo que ese tic lo he visto en los documentales de Jane Goodall cuando presenta a sus primates, pues eso.
2 | manuel valero 31/01/2012 14:41
Esa forma de saludar la observé por primera vez hace seis o siete años entre los actores que hicieron La Asamblea Mágica, un espectáculo del que un servidor escribió el libreto. Era, me dijeron, como una forma de intercambiarse la energía... positiva, claro. Sin embargo, Juan, observaré el detalle que seguramente será más veneciano y sutil que la verdaderas palizas que se daban -¿y se dan?-en la espalda los socialistas en los eventos públicos, congresos, comités y otros sanedrines. Eso sí nunca he visto daga alguna oculta bajo el manotazo... Miraré a ver si en el restregón de los populares se vislumbra algún veneno letal...
1 | Laura 31/01/2012 13:25
Son pasadas por el lomo de satisfacción y, sobre todo, de confort. Un político que se precie, que ha hecho curre fino a la sombra, se encuentra con uno de los suyos en estos tiempos y lo más probable es que transmitan ámbos una sensación de alivio muy próxima a la que todos sentimos cuando venimos del frío y nos pasamos a "lo calentito". Con el sobe dorsal el calor se reparte y se evita que se caliente una sola parte, ¿verdad?. Por cierto. Nunca he entendido por qué los señores se dan esas palmadas, esos golpes, en la espalda cuando se saludan. Cuantas más veces veo este gesto más insólito me parece. ¿Va en el ADN?. ¿Es un resto del Neandertal?.
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