Semifinales de la Eurocopa de fútbol. Se ven las caras los cuatro mejores equipos de Europa. Italia-Alemania, por un lado, y España-Portugal por otro. En lo que afecta a la semifinal que disputa la selección española de fútbol, popularmente conocida como “la roja”, tendremos enfrente un estilo de juego muy diferente. Algo así como un Madrid-Barcelona en términos de nuestra Liga. Esta vez, toda España es del Barça…
Una España inspirada por el modelo futbolístico del Fútbol Club Barcelona, con un equipo cuya columna vertebral será la del subcampeón de nuestra Liga (Piqué, Busquets, Iniesta, Xavi y Fábregas), se enfrenta a Portugal, un equipo con el actual estilo de juego, rápido y directo, del Real Madrid, con tres jugadores de referencia en las alineaciones del también portugués Mouriño (Pepe, Coentrao y Ronaldo).
El debate futbolístico de toda la temporada española, con los barcelonistas, partidarios del juego elaborado, de toque corto y preciosista, frente a los madridistas del juego rápido y contundente, con Cristiano Ronaldo siempre como punta de lanza, se cambiará por completo por obra y gracia de una selección española que atesora lo mejor del estilo del Barcelona, con unos aditamentos magistrales de lo más granado del madridismo, con Casillas como referente en la portería, Ramos en el centro de la defensa, a modo de Puyol, y Alonso en el medio campo, siempre señorial en su juego y en su actitud en el campo.
El que suscribe es madridista desde niño. Su color fue el blanco desde que escuchaba las hazañas de Di Stéfano narradas por Matías Prats, padre, a través de la radio Telefunken que tenían sus abuelos en el pueblo, y desde que, nada más llegar a Madrid, lo llevó su padre al Estadio Bernabéu a ver al astro argentino formando delantera con Tejada, Del Sol, Puskas y Gento. Y así seguimos a pesar del tándem Flo-Mou, que dirige sus destinos actuales con menos señorío del que exige el código genético de la “casa blanca” porque, como es bien sabido, en la vida se puede cambiar de pareja, de partido político o de torero, pero a los colores del equipo de fútbol de la niñez uno es fiel de por vida.
En los últimos tiempos ha irrumpido el deslumbrante estilo de juego y la estética deportiva del F. C. Barcelona, encandilando a los buenos aficionados al fútbol. Uno también ha sucumbido al juego de Xavi o Iniesta y a la eficacia de una “pulga” goleadora cuyo lenguaje más inteligible es el que expresa con los malabarismos de sus pies. Pero siempre que no jueguen contra el Madrid. En estas semifinales de la Eurocopa, sin embargo, será diferente. España será el Barcelona y Portugal el Real Madrid. Esta vez, sin reserva alguna, seré barcelonista. Toda la España futbolera será del Barça. Al menos por un día.



















