Antonio F.T., presunto responsable de la estafa que sufrieron en la campaña de 1998 una veintena de agricultores de Tomelloso y la cooperativa Nuestra Señora de Peñarroya de Argamasilla de Alba, que vendieron melones a una sociedad almeriense a través de un intermediario local pero que no cobraron (la deuda reconocida superaba los 84.000 euros), se declaró ante la Audiencia de Ciudad Real único responsable de la sociedad Margo Export S.L., con la que operó en aquel verano, y exculpó a los otros dos acusados, socios fundadores de esa mercantil, Juan José M.G. y José Miguel M.V., a los que según dijo apenas conocía. La razón de comprarles la sociedad, no fue otra que las prisas: empezaba la temporada hortofrutícola y quería hacer negocio.
Ciudad Real/Miércoles, 16 de marzo.- Tribunales
Un acusado asume su culpa en “la estafa del melón”


















