Las legendarias siglas RS lucirán por primera vez al lado del A5 Coupé, una de las últimas creaciones más deportivas, bellas y elegantes salidas de la casa de Ingolstadt. El RS5, que se pondrá a la venta en primavera, equipará un motor V8 de inyección directa, 4,2 litros de cilindrada y 450 CV. Audi ha decidido mostrar un poco antes de lo previsto su nueva y espectacular joya al desnudo. En los modelos de la firma alemana hablar de versiones RS son palabras mayores. Máxima deportividad, prestaciones de infarto, imagen imperial…
El nuevo RS5 se suma a esta selecta lista de vehículos de ensueño con una carta de presentación que no defraudará ni a los más exigentes. En primer lugar, hablemos de su aspecto. Su estética sigue fielmente las señas de identidad de los últimos miembros de la familia RS, con las enormes entradas de aire en el frontal, las carcasas de los espejos retrovisores cromadas o las dos grandes colas de escape situadas a ambos lados del paragolpes trasero. El siempre vistoso difusor, el logo RS integrado en diversas zonas de la carrocería, las llamativas llantas de aleación o el pequeño spoiler delantero tampoco faltan a su cita. En este caso, la guinda al pastel la pone un alerón retráctil situado sobre el portón del maletero, que emerge a partir de 120 km/h y se oculta cuando el vehículo vuelve a rodar a velocidades inferiores a 80 km/h.
En cuanto a la electrónica pura y dura, Audi asegura que será posible desconectar por completo el control de estabilidad. A su vez, mediante el conocido Audi Drive Select podremos variar a través de tres programas predeterminados (Comfort, Auto y Dynamic) el comportamiento del vehículo. Cada uno de estos parámetros incluye ajustes propios para la dirección, la caja de cambios, el diferencial central, la gestión del motor y hasta el sonido del escape.
Un motor de ocho cilindros en V de 4.163 cc. y 450 CV.
El Audi RS5 acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 s y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 Km/h. Por si a algún inconformista no le parece suficiente punta, existe la posibilidad de ampliar esa bonita cifra hasta los 280 km/h. No faltará la cada vez más extendida función “Launch control”, para salir desde parado obteniendo la máxima aceleración posible sin pérdidas de motricidad. Las prestaciones a las que hacíamos referencia se consiguen gracias a un motor de ocho cilindros en V de 4.163 cc. y 450 CV. Esta mecánica es atmosférica, posee inyección directa de gasolina (FSI), da la potencia máxima a 8.250 rpm y tiene un par máximo es 430 Nm, que se mantienen constantes entre las 4.000 y 6.000 vueltas. El consumo medio homologado es de 10,8 litros a los 100 km. La caja de cambios es una “S-tronic” de 7 velocidades que se puede accionar desde la palanca de cambios o a través de las levas situadas tras el volante. La conocida tracción integral quattro acompañada de un nuevo diferencial central también será otro de los elementos característicos de este RS5. Opcionalmente, se podrá equipar un diferencial trasero activo. En condiciones normales la fuerza del motor se reparte en una proporción 40/60; en función de las condiciones de adherencia se puede enviar desde un 30% hasta un 85% de par a las ruedas traseras.
















