Según la información publicada en varios diarios, el plan que estudia pasa por constituir un peaje reducido para que los usuarios sufraguen el coste de mantenimiento de los 8.361,5 kilómetros de autovías de titularidad del Estado donde la circulación es gratuita. El Ejecutivo ha destinado 873 millones en los Presupuestos para este concepto. ¿Qué más se sabe de ese plan?
- Actualmente existen en España 3.282,5 kilómetros de autopistas de pago. Casi todas son sufragadas por sus usuarios mediante el pago en peaje, pero 369,7 kilómetros los financian las propias concesionarias. Es una fórmula incluida en los últimos contratos, con los que se obliga a construir, explotar y mantener otras carreteras que no pagan sus usuarios. Se les llama peajes en la sombra y los tres ejemplos de Madrid son así. En lugar de pagarlas solidariamente entre todos, solo las pagarían los usuarios de la vía.
- Los camiones y transportes pesados quedarían exentos.
- La recaudación que pueda conseguir el Gobierno mediante la generalización de los peajes en toda la red de carreteras de alta capacidad dependerá de la tarifa que se aplique y de vehículos gravados, pero se ingresarían entre 1.800 y 3.500 millones de euros.
- La patronal de concesionarias Aseta estima que las autopistas de peaje generan en torno a 330 millones de ingresos para el Estado, en concepto del 18% del IVA que grava las tarifas.
- La implantación de los denominados peajes blandos acarrearía una serie de inversiones de carácter técnico, como la instalación de un sistema de dispositivos en las carreteras en que se deberá pagar que no podría estar operativo en menos de un año. Entre las fórmulas que baraja Fomento para cobrar estos nuevos peajes están la instalación de arcos inteligentes, la implantación de un céntimo en las gasolinas o la venta den los estancos de las denominadas viñetas (pegatinas que se insertan en la luna del coche para circular por las vías sin ser sancionado).
- También podrían ponerse en marcha peajes en carreteras menores podría incentivar el uso de autopistas, aquejadas por una caída del tráfico medio como consecuencia de la crisis económica.
¿Llegarán a implantarse peajes en el centro de las ciudades?
Los futuros peajes


















