La presidenta chilena, Michelle Bachelet, elevó este domingo a 708 el número de muertos por el devastador terremoto de 8,8 grados en la escala Richter que sacudió el sábado el país e hizo un llamamiento a todos los sectores a hacer un "gigantesco esfuerzo" para poder superar esta "emergencia sin parangón en la historia" de Chile.
Bachelet, que compareció la tarde del domingo en La Moneda tras una reunión de coordinación, indicó que ya se han contabilizado 708 muertos, 541 de ellos en Maule y 164 en Biobío, las dos regiones más afectadas por el seísmo, mientras que los otros 103 habrían muerto en otras regiones del país. "Estos números creo que van a seguir creciendo", reconoció y apunto que hay un importante número de desaparecidos.
La presidenta, que abandonará el cargo el próximo 11 de marzo, anunció asimismo que el Gobierno ha llegado a un acuerdo con las principales cadenas de supermercados del país para la "entrega gratuita" de alimentos de primera necesidad y de "forma ordenada" en las regiones de Maule, Biobío y algunos sectores de Araucanía, después de que se hayan producido algunos asaltos a establecimientos en la ciudad de Concepción.
Asimismo, indicó que se ha decretado el "estado de excepción constitucional de catástrofe" en Maule y Biobío por un plazo de 30 días con el fin de "garantizar la situación de orden público en la zona más afectada y acelerar la entrega de ayuda". En esta entrega, explicó la presidenta, participará el Ejército, que también está ayudando a retirar escombros.
Por otra parte, Bachelet reconoció que quizá el principal problema que tiene el país es la falta de suministro eléctrico, por lo que exigió a las compañías eléctricas que "hagan el máximo esfuerzo" para restablecerlo. La falta de luz está afectando también a las comunicaciones, ya que los móviles se están quedando sin batería y no es posible recargarla.
En cuanto a los hospitales, indicó que se han instalado ya algunos hospitales de campaña "en los lugares donde los hospitales no están operativos" y precisó que el Gobierno está dispuesto a "comprar servicios a la red privada que esté en disponibilidad" de darlos en las zonas más afectadas.
Bachelet aprovechó para realizar un llamamiento "a todas las autoridades civiles y militares y al sector privado para colaborar con la enorme tarea". Estamos, subrayó, "ante una emergencia sin parangón en la historia de Chile" por lo que es necesario "un gigantesco esfuerzo de todos los sectores del país, públicos y privados".
Por último, la presidenta hizo mención a los ofrecimientos de ayuda llegados de todo le mundo. A este respecto, dijo que están "evaluando la venida de rescatistas" que puedan dar "relevo" al personal de rescate chileno que está trabajando sin descanso.
















