El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, mostró este martes su "plena confianza" en la solvencia de la deuda española y en la evolución de la economía, que registró un déficit del 11,4% del PIB al cierre de 2009.
En una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, Durao Barroso declinó comparar las dudas suscitadas en los mercados sobre la credibilidad de las finanzas públicas de España y otros países como Portugal o Grecia, y se limitó a decir que en Europa existen "diferentes países con diferentes problemas".
"No debemos entrar en comparaciones. En Europa tenemos economías distintas con problemas distintos. Las comparaciones tienen cierto riesgo", explicó. En este sentido, el presidente de la CE recordó que 20 países de los Veintisiete incurren actualmente en un déficit "excesivo" debido a las ayudas para frenar la recesión, si bien puntualizó que "algunos tardarán mas que otros" en corregir sus cuentas al 3% el PIB que impone el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Respecto al plan de austeridad remitido por el Gobierno español a la CE el pasado 1 de febrero, Durao Barroso mostró su "confianza" en el recorte de 50.000 millones de euros que planea el Ejecutivo para los próximos tres años, y abogó por afrontar las dificultades "con determinación".
DEUDA MANEJABLE
Por su lado, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Angel Gurría, aseguró este martes que el problema de la deuda en España es "manejable" y recalcó que su peso, un 55% del PIB en 2009, es "todavía moderado" en comparación con el de otros países de la OCDE o de la Unión Europea.
Durante su participación en el Foro Cinco Días, Gurría subrayó que los problemas de Grecia y su deuda son "un tema griego" y descartó que su situación se pueda comparar con la de España, a la que hay que analizar "en su propio contexto y méritos", y recordó que la deuda española respecto al PIB podría llegar a la mitad que la de Grecia.
Respecto a las previsiones de España para los próximos años, auguró un 2010 "flojo" con una mejora de la situación en 2011, cuando "el entorno internacional será mejor".












