15/01/2014 · 13:41

Los acusados de un delito de contra la libertad religiosa serán absueltos de una falta tras pedir disculpas al sacerdote que vejaron

J. Y. / Ciudad Real

Los cuatro acusados que se enfrentaban a un año de cárcel por un delito contra la libertad religiosa aceptaron pedir disculpas al sacerdote de Valdemanco del Esteras, contra el que profirieron insultos en abril de 2011, para obtener una sentencia absolutoria por la falta leve de vejaciones injustas que planteó la Fiscalía, una vez que la acusación particular retiró la denuncia por dicho delito.

En el juicio, celebrado este miércoles en la Sección Primera de la Audiencia provincial, E.R.L., A.R.M., A.R.F. y F.R.P. solicitaron las disculpas del párroco de la Iglesia ‘Virgen del Valle’ a instancias del Tribunal y el religioso, G.G.R., aceptó el perdón. “Sí, por supuesto”, manifestó cuando testificó ante la sala.

La acusación pedía inicialmente para cada uno de los cuatro procesados, tres hombres y una mujer, un año de cárcel por el delito contra el sentimiento religioso -tipificado en el Código Penal con hasta cinco años de prisión- y una multa de 12 euros durante veinte días por la falta.

El fiscal, Jesús Caballero, solicitó la absolución al extinguirse la acción penal, petición a la que se sumó la abogada de la acusación, Carmen Rodríguez Bautista.

Satisfactorio

Caballero, en declaraciones a los medios, valoró el resultado del juicio como “satisfactorio” por la resolución absolutoria que dictará la sala por unos hechos en los que los acusados profirieron insultos contra el párroco en el transcurso de una procesión en la Semana Santa de 2011 en el pequeño municipio de Valdemanco del Esteras y que el Ministerio Público calificó en el procedimiento judicial como falta leve.

Destacó “la generosidad del sacerdote ofendido al aceptar el perdón de los acusados”, así como comentó que Rodríguez Bautista “se acomodó” a dicha tipificación tras retirar la acusación del delito. También explicó que dicha falta “opera” con la aceptación de las disculpas por parte de la víctima, por lo que “no ha lugar a la acción penal, que queda extinguida”.

Mostró su deseo, igualmente, de que el acuerdo favorezca la paz social en el pueblo, a tenor de la tensión que subyace entre las partes y de los hechos juzgados que sucedieron el 24 de abril de 2011 cuando el cura se disponía a presidir una procesión y un grupo de personas se aproximaron a él y “con evidente ánimo difamatorio le dirigieron expresiones humillantes”, según el escrito de acusación.

En concreto, al estar en desacuerdo el párroco con alguna tradición del pueblo le llamaron “sinvergüenza, viejo, cura jubilado, vete de aquí no te queremos”.

Tras el juicio, que quedó visto para sentencia, el sacerdote declinó hablar con los medios, aunque se mostró satisfecho con el fin del procedimiento. En la audiencia estuvo acompañado de uno de los dos vicarios de la Diócesis provincial, Tomás Villar.


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Comentarios (1)

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  • 1)juez 16/01/2014 22:09 22:09

    Y el sacerdote los perdonó...

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