Quizá lo tenemos tan cerca que muchas veces no apreciamos lo que tan a mano se tiene. Invitada a disfrutar de la visita al castillo de Terrinches como Centro de Interpretación de la Orden de Santiago inaugurado el pasado 14 de agosto, invito a otros y a la vez a contad este viaje por el Campo de Montiel.
La ciudad de Infantes es punto de partida hacia el extremo sureste de la provincia de Ciudad Real. Con la fresca, es decir muy de mañana, con un desayuno de chocolate con churros en su Plaza Mayor nos dirigimos a Montiel. Si fuera marzo, en estas tierras los caballeros medievales vuelven a ocupar el Castillo de la Estrella, las gentes ataviadas con trajes de época conmemoran la muerte del Rey Pedro I de Castilla. Por estas fechas veraniegas (15 de agosto) se puede asistir a la romería en honor a la Virgen de los Mártires, día en que se llevan a la Virgen al santuario y contemplar los vestigios de las murallas del castillo mencionado. En un amplio valle hacia el saliente y el mediodía con la sierra de Alcaraz al fondo se encuentra Albaladejo, que significa camino. Recorrer los apacibles caminos nos lleva a visitar los restos del castillo conquistado a los árabes tras la batalla de las Navas de Tolosa, reconstruido posteriormente por la Orden de Santiago para defensa del Campo de Montiel y los pavimentos que se conservan de la villa romana “Puente de la Olmilla”.
El viaje al pasado continúa a un valle accidentado y desigual surcado por numerosos arroyos que vienen a confluir a la Plaza Mayor de Terrinches, motivo de nuestro viaje. Llama la atención la casi nula señalización para llegar al castillo desde el acceso al municipio, pero no hay que preocuparse, cualquier vecino del lugar se presta muy amablemente a indicar orgullosamente el camino por el que llegar. Casas que se apoyan unas sobre otras, cuyas puertas de entrada las protegen una cortina. Otras medio derruidas, solares deteriorados, callejuelas empinadas. En lo más alto de las calles está el Castillo, de antecedentes árabes, formó parte de la red de defensas instaladas al sur del Campo de Montiel por los caballeros de la Orden de Santiago para la protección del enemigo situado en el Al-Andalus. El Ayuntamiento adquirió este castillo en el año 2000, los pasos para su rehabilitación como Centro de Interpretación de la Orden de Santiago han sido complejos por los numerosos trabajos de estudios histórico-artísticos, excavaciones arqueológicas, consolidación, restauración y rehabilitación del inmueble declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento. Pero ha merecido la pena. Tras el paso elevado que atraviesa el foso, su entrada es sensacional, atractiva, sorprendente. Nos encontramos en un edificio en el que se ha cuidado minuciosamente tanto el continente como el contenido, ayudándonos a comprender la historia de Terrinches y toda la comarca en la época medieval, en el contexto de las luchas cristiano-musulmanas.
Pantallas con interactivos táctiles nos contará historias, leyendas. Compartiremos a través de un espectáculo audiovisual El territorio como frontera. La Orden de Santiago en el Campo de Montiel. Una vez fuera volveremos a la cruda realidad, callejuelas pavimentadas modernamente causando al visitante una mezcla entre modernidad y medieval. No se ha cuidado el conjunto del pueblo. Se tiene que preparar para esas visitas que pretende albergar. Cuidando la limpieza, zonas verdes, fachadas, todo con armonía que cualquier zona turística requiere, conservando lo antiguo con lo moderno. Volveremos al punto de partida por Santa Cruz de los Cañamos, detenernos a su paso en el pilón, un paseo por la alameda y subir al mirador donde se encuentra la Iglesia gótica del s. XV de San Bartolomé. Estamos en agosto, en cualquier rincón, sosegadamente en cualquiera de los pueblos mencionados se puede disfrutar bajo la sombra con algún condumio especializado en el yantar, andrajos, galianos, cabrito de Montiel o algún dulce como los suspiros o nuégados.
El periplo se cierra de nuevo en Villanueva de los Infantes, donde nos da tiempo a refugiarnos en el recién estrenado Museo de Arte Contemporáneo “El Mercado”, que alberga la exposición permanente de Arte Moderno del infanteño Julián Castilla. Cuadros de Miró, Eduardo Arroyo, Manuel Valdés, Equipo Crónica, Manolo Quejido, Sigfrido Martín Begué, fotogafías de Francesc Catalá Roca o de Ouka Leele. Hasta el mes de septiembre acoge la exposición del asturiano Juan Méjica, la cual muestra una selección de su obra pictórica y escultórica abstracta y figurativa.
Es una oferta más de la cultura que el visitante puede contemplar.


















